Sin duda, el aumento y la intensidad de la violencia exhibida en los recientes casos son preocupantes. Esta escalada de sucesos, que en muchos casos resultan en muertes, deberían encender las alarmas de la sociedad entera. No cabe duda de que nos encontramos ante una verdadera emergencia y las autoridades deberían reaccionar ante esta profunda crisis de convivencia social.
Los sucesos ocurridos recientemente en una comunidad del Departamento de Cordillera, sin lugar a dudas, han conmocionado al país entero.
El asesinato de Rebeca Martínez Aricayé y la agresión a su amiga Carolina Aguilar mantienen en tensión a la comunidad de Eusebio Ayala.
Inmediatamente a los hechos se habían tejido un sinnúmero de teorías sobre lo sucedido aquella noche. Sin embargo, la Policía Nacional aclaró sobre un supuesto altercado ocurrido en una pista bailable y que derivó en la represalia que terminó con la vida de Rebeca y dejó gravemente herida a su amiga. Según la hipótesis, el trasfondo del crimen responde estrictamente a un esquema de venganza.
Después de una jineteada se había iniciado una fiesta bailable, en la cual, Aníbal Javier Guanes (ex pareja de la víctima) protagonizó un altercado con un invitado vinculado a un grupo delictivo local.
El comisario Luis López, jefe del Departamento Contra el Crimen Organizado, y el comisario Abel Cantero, de Homicidios, explicaron que tras el altercado, Junior Delvalle –señalado como uno de los líderes de la banda y con antecedentes– quiso vengar la agresión sufrida, y por eso interceptaron y raptaron a las jóvenes, para obtener información sobre el paradero del hombre.
Sin embargo, durante el trayecto, los captores se percataron de que ellas podían identificar a Junior Delvalle, Clodomiro Rodríguez y Alexis Ramos. Entonces, para no dejar testigos que los incriminaran actuaron con suma violencia contra ambas mujeres: Rebeca falleció y Carolina permanece en grave estado.
Tras la reciente captura de Junior Delvalle, alias Polaco, la Policía dio a conocer su historial en el mundo del crimen.
Sus inicios datan del 2015 cuando era secretario de una banda criminal dedicada a asaltos a transportadoras de caudales y otros vehículos en la ruta. Al mismo tiempo era conocido en su barrio de Caacupé como Barbero, por el local que posee, Estilo’s Junior Delvalle. De él se sabe también que manejaba camionetas de alta gama y ostentaba lujos.
En 2015 fue condenado a cinco años por robo agravado y, al salir de prisión, se reintegró a la banda y comenzó su ascenso hasta llegar a jefe de la banda. Posteriormente, su historial delictivo continúa con un intento de asalto a un camión blindado en julio de 2026 en Yataity del Norte con enfrentamiento a tiros.
Esta persona estaba imputada por robo agravado en grado de tentativa, pero este hecho no le impidió que asistiera a eventos públicos como la jineteada y fiestas en donde además, era bastante conocido.
Sobre la escalada de casos de violencia en el país, que en muchos casos resultan con derivación fatal, se encienden las alarmas sobre una profunda crisis de convivencia social, porque “no estamos resolviendo un conflicto desde una cultura de paz”, decía la fiscala María Segovia, de la Unidad Especializada en Violencia Familiar.
Agregaba en una entrevista con ÚH que los hechos de violencia deben llamar la reflexión de cómo estamos educando en nuestra familia. Además, siguió diciendo la fiscala Segovia, que la manera en que se arreglan los conflictos en las familias, en los espacios sociales, colegios o escuelas, o en cualquier grupo social, “es la violencia la primera forma a la que se recurre para solucionar”.
Recordemos que inicialmente el crimen de Rebeca y la agresión a su amiga fue caratulado como feminicidio, pero luego la Fiscalía cambió su postura calificando el hecho como homicidio doloso.
No obstante, en el país la cifra de feminicidios que la Fiscalía lleva investigando en lo que va de este 2026 es alarmante, con 20 casos.
Sin embargo, también se debe mencionar que no fueron la fatalidad ni el destino lo que segó la vida de una joven mujer que deja huérfano a un niño pequeño, y hay otra joven luchando por su vida en un hospital.
Como sociedad no debemos normalizar la violencia, pero, sobre todo, debemos cuestionar al sistema, a la Justicia, a la Fiscalía y a la Policía.
¿Qué hacía en una fiesta con total impunidad una persona con aquellos antecedentes y con una imputación vigente?