La combinación de robótica, arqueología y mitología paraguaya llevará a diez estudiantes del Colegio Cristo Rey a clasificar al Open Atlanta 2026 con un proyecto inspirado en el imaginario de la plata yvyguy.
Su creación, bautizada “Capibot”, propone localizar objetos metálicos bajo tierra mediante un sistema automatizado que registra coordenadas y datos en tiempo real, con potencial aplicación en la investigación y protección del patrimonio histórico.
“La idea se le ocurrió a Francisco que llevaba investigando arqueología desde hacía rato, especialmente sobre los aparatos de detección, así que decidimos crear un robot de mapeo autónomo”, explicó Joaquín Lahaye, miembro del grupo. Ante la imposibilidad de adquirir un radar GPR por su alto costo, el equipo optó por un detector de metales y vinculó el proyecto a la tradición nacional. “Lo de plata yvyguy fue para asociar a nuestro robot con la cultura y mitología del Paraguay”.
Francisco Caballero detalló que la propuesta se nutrió de investigación y consultas con expertos. “La idea original la desarrollé yo junto a Santi Recalde, después de investigar tecnologías que se usan en la arqueología a nivel mundial y el contexto de Paraguay”, señaló.
El proyecto –dijo– se asoció a la plata yvyguy porque “en Paraguay abundan los mitos sobre tesoros escondidos hacia el final de la Guerra de la Triple Alianza”, y aclaró que el enfoque es estrictamente científico. “El robot puede facilitar el hallazgo con motivos arqueológicos de investigación y protección de patrimonio”.
Por su parte, Santiago Denis indicó que la conexión cultural fue una decisión colectiva, se quería buscar una forma de conectar nuestro proyecto con las tradiciones paraguayas.
El equipo identificó como problema central la dificultad de realizar búsquedas manuales en grandes extensiones. “El tener que estar cargando aparatos de detección por zonas superamplias de forma manual toma mucho tiempo y puede ser complicado para la gente mayor”, sostuvo Lahaye. Caballero añadió que Capibot “ahorra tiempo a los arqueólogos porque solo deben buscar donde detecta señales, reduciendo el área de excavación”.
Sobre el funcionamiento, Lahaye explicó que “el detector de metales emite ondas electromagnéticas que son alteradas por los metales cuando son detectados, esa información se envía vía wifi a un servidor junto con las coordenadas y la hora exacta”.
Caballero complementó que los datos son recibidos por el arqueólogo y registrados en una planilla.
En cuanto a los desafíos técnicos, coincidieron en que la programación fue el mayor reto. “Probablemente, sea la programación del robot que hace que funcione todo”, dijo Lahaye. Caballero precisó que “lo más complicado fue la programación y ver qué ruedas quedaban mejor”, mientras que Denis confirmó que la parte técnica más exigente fue lograr un funcionamiento efectivo.
La preparación fue intensiva durante meses. Denis detalló que en las últimas semanas entrenaron a diario. “Trabajamos dos veces por semana tres horas y las últimas semanas hicimos intensivo todos los días”.
El equipo Capibaras está integrado por Bruno Barboza, Sebastián Alvarenga, Joaquín Lahaye, Francisco Caballero, Guillermo Canales, Ana Mendoza, Santiago Recalde, Santiago Denis, Gabriel González y Omar Araya, con el acompañamiento de los profesores Ariel Galeano y Facundo Jara, y el coach manager Joaco Fernández.
El pase a Atlanta se logró gracias al desempeño en la competencia nacional FIRTS LEGO League Paraguay. “Una presentación del diseño del robot y proyecto de innovación perfecta y un juego del robot sobresaliente”, afirmó Lahaye. Caballero refirió que sacaron puntaje perfecto en proyecto de innovación y en la defensa del juego del robot; lo que les dio el cupo mundialista. Para Denis, resultó que el diferencial fue “el trabajo en equipo”.
Representar a Paraguay en el Open Atlanta 2026, que se realizará en Georgia Tech, es para ellos un orgullo. “Es un absoluto honor representar a nuestra patria y nuestro colegio en una prestigiosa competencia internacional”, expresó Lahaye.
Caballero lo definió como “una oportunidad de oro para demostrar de qué somos capaces”, y Denis remarcó que es la primera vez que su colegio clasifica a un evento internacional de esta magnitud.
Con miras al certamen, el equipo trabaja en mejoras técnicas, marketing y preparación en inglés. “No queremos ir solo a participar”, afirmó Denis. Sin embargo, necesitan respaldo. “Apoyo financiero para mejorar al Capibot y financiar el viaje”, resumió Lahaye.
Caballero añadió que buscan sponsors para costear pasajes y materiales, mientras Denis resaltó que es un sacrificio muy grande, pero ‘‘confiamos en el apoyo de la comunidad para cumplir este sueño”.