Jueves/19/JUNIO/2008
Ricardo Grance, quien fue cuestionado por la prensa y la afición deportiva a causa de malos arbitrajes en más de una ocasión, emitió un comunicado en representación del Círculo Paraguayo de Árbitros de Fútbol (CPAF), refiriéndose a la sanción impuesta por el Tribunal Disciplinario de la Asociación Paraguaya de Fútbol (APF) al juez Christian Aquino.
La determinación fue “Suspender al árbitro Christian Aquino por el término de tres meses” y ordenar un “sumario por el partido 12 de Octubre-Silvio Pettirossi”, correspondiente a la primera fecha de las revanchas y que acabó en un polémico 3-1 a favor del local.
CUESTIONAMIENTOS. En comunicado, titulado “Una sanción desafortunada”, Grance reconoce no haber visto lo que ocurrió tras el partido en los vestuarios y cuestiona la que no se castigue con igual dureza a los dirigentes “que amenazan con meter balas”. A continuación, la nota remitida por Ricardo Grance:
“Tengo que reconocer que no he visto la imagen de lo acontecido en el vestuario, posterior al partido de 12 de Octubre vs. Pettirossi, y además de ignorar el argumento esgrimido por el Tribunal de la APF, aún así afirmo que la sanción al colega Christian Aquino, jamás tendrá un efecto positivo, en ÉL y menos en el Arbitraje Nacional.
No discuto la legalidad de la sanción, si mencionar la facilidad con que es sancionado un árbitro en tales circunstancias, más aún, cuando es abandonado por quienes debieron acompañarlo.
Me sorprende la valentía de los miembros del Tribunal, la dureza de la sanción que hay que reconocer es avalada con certeza por las frías letras del Estatuto de la APF, sin embargo, cuando Dirigentes de Fútbol amenazan con meter balas a árbitros y siendo tapas de diarios, estos hechos pasan desapercibidos, ignorados, quedan como simples casos anecdóticos.
Después dirán se merecen los árbitros, aquellas personas que desconocen el esfuerzo que realizamos en este fútbol profesionalizado en sus exigencias, pero, subdesarrollado en su remuneración. La Dirección de Árbitros, permanente e insistentemente, menciona el deseo de la Dirigencia del Fútbol Nacional de renovar el Plantel de Árbitros de la División de Honor, con valores noveles, de futuro, y vaya manera de lograr el objetivo! ¡QUE SANCION MÁS DESAFORTUNDA!”