El chipá en Paraguay es consumido durante todo el año, pero la temporada más alta y de mayor venta y consumo de este alimento se da durante la Semana Santa.
La tradición cristiana insta al ayuno y la abstinencia en Viernes Santo, lo que implica realizar solo una comida fuerte en el día y no comer carne, es ahí donde el chipá juega un papel fundamental.
“Esta es una de las temporadas más altas de venta, recibimos muchos pedidos, tanto como para las masas crudas como para los chipás horneados”, comentó la sub gerente de Doña Chipa, Zunilda Dávalos, a ULTIMAHORA.COM.
Refirió que, si bien en años anteriores se vieron picos de venta más altos en esta misma época, los pedidos descendieron aproximadamente en un 10%, hubo buen movimiento y se siente que la tradición del chipá en Semana Santa sigue vigente también con las nuevas generaciones.
“Doña Chipa lleva 10 años en el mercado, contamos con 20 locales y dos de ellos están en el interior del país, y desde la salida al mercado sabemos que el chipá es parte del menú principal en días santos”, refirió Dávalos.
Entre las variedades de chipá están los rellenos, como chipá so’o, ryguasu, jamón y queso, queso con orégano, cuatro queso y los tradicionales de avati y almidón.
Resaltó también la gran aceptación de chipás rellenos, a los cuales calificó como una innovación dentro de lo tradicional y que las diferentes variedades se venden en la misma cantidad que los tradicionales.
Masa cruda por kilo
Otra de las preferencias de los clientes de Doña Chipa es la masa cruda, la cual está lista para darle forma y llevarla al horno.
“La masa cruda es la forma más práctica de continuar la tradición, porque no todas las personas conocen la receta para el preparado y prefieren no arriesgarse, entonces solo se encargan de amasar, darle forma y hornearlos”, señaló la sub gerente.
La masa se vende a G. 30 mil por kilo, del cual se pueden preparar hasta 10 chipás, mientras que los chipás horneados y listos para llevar se venden a G. 3 mil por unidad.