En la ceremonia inaugural del 8 de agosto, en Beijing, las delegaciones desfilarán de acuerdo a los caracteres chinos y no por orden alfabético.
El sistema, que ya se usó en Atenas 2004, que originó el orden de aparición según el idioma local, colocaría a las delegaciones de acuerdo al número de trazos que contenga el primer carácter del nombre chino del país.
Ante la inexistencia de ningún país cuya denominación cuente con un solo trazo, el primero en desfilar sería Guinea Bissau, pues en mandarín la primera letra de su nombre es el más sencillo, aunque por detrás de Grecia, país pionero de los Juegos, honoríficamente la cabeza del desfile.
Luego se situarían países como Madagascar, Macedonia o Malasia, con 3 trazos. Antes de España y con 5 trazos, marcharían Cuba, Luxemburgo, Barbados, Canadá o Nigeria, entre otros.
En el grupo de los 6 trazos, de los que España forma parte, están países como Hungría, Islandia, India, Indonesia, Irán o Iraq, que vendrían escoltados por Argentina, Afganistán, Angola, Bangladesh, Liberia y Finlandia, cuyos caracteres poseen 7 trazos.
Según la lógica de esta reordenación, Australia, que debería situarse en tercera posición si se utilizara el inglés, idioma oficial del Comité Olímpico Internacional (COI), pasará a la posición 203, casi al final del desfile, debido a los 15 trazos de su carácter en mandarín.
Zambia sería el penúltimo, debido a sus 16 trazos en mandarín. Por último cerrarán los anfitriones, como es costumbre en todas las ediciones.