La opción de aprobar el nuevo texto, redactado por un Consejo Constitucional en el que la derecha y la ultraderecha tenían mayoría, obtuvo el 44,5% de los votos.
Con este resultado, se cierra al menos durante la presidencia de Gabriel Boric (2022-2026) el debate constitucional porque el mandatario ya ha dicho que no impulsará un tercer proceso constituyente.
PROCESOS FALLIDOS. El partido conservador Unión Demócrata Independiente (UDI), que hizo campaña a favor de la nueva propuesta, fue el primero en salir a reconocer los resultados y su líder, Javier Macaya, dijo que los chilenos “no quieren cambios constitucionales ni tampoco refundaciones”.
“A ver si después de dos procesos fallidos se consolida en Chile la necesidad de llegar a acuerdos porque finalmente el primer proyecto (rechazado) era de la izquierda y el segundo de la derecha”, dijo el presidente de la Democracia Cristina, Alberto Undurraga.
Este segundo intento por tener una carta magna que sustituya a la que instauró en 1980 la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990) arrancó en setiembre de 2022, cuando una contundente mayoría rechazó en otro plebiscito un proyecto escrito por una convención de mayoría izquierdista que proponía un profundo cambio en el modelo de país.
Más de 340.000 personas pidieron excusa para no votar en el referéndum sobre el nuevo texto de Constitución, una cifra que triplica las presentadas en el plebiscito de septiembre de 2022 y que evidencian del cansancio de un sector de la población respecto a un proceso para elegir entre mantener una Constitución escrita en dictadura –y reformada en democracia– y una renovada Carta Magna. EFE