El informe denominado Panorama Social de América Latina 2017, publicado esta semana por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), organismo dependiente de Naciones Unidas, ubica al Paraguay en el tercer lugar en el nivel de pobreza en Sudamérica.
La presentación se realizó en México e indica que al cierre del 2016 en Latinoamérica el número de pobres ascendió a un 30,7%, afectando a unas 186 millones de personas.
“Los niveles de pobreza y pobreza extrema aumentaron en América Latina como promedio regional en 2015 y 2016, después de más de una década de reducción en la mayoría de los países, mientras que en 2017 se mantendrían estables”, adelantó Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Cepal.
PARAGUAY. El informe señala que entre los años 2014 y 2016, según las mediciones nacionales, se observó una disminución de pobreza en 8 de 11 países observados.
Indica que se redujeron, aunque levemente, los niveles de pobreza de países como Perú, Colombia y Uruguay.
Sin embargo, en Paraguay el incremento fue de 1,7 puntos porcentuales en la pobreza, mientras que la pobreza extrema (miseria) también se incrementó, pero en menos de un punto porcentual.
Los datos concretos sobre nuestro país hablan de un nivel de pobreza que abarca al 28,9% y de pobreza extrema alcanzando al 5,7% de la población al cierre del 2016.
“Con respecto a las proyecciones para 2017, la información disponible sobre el contexto económico y distributivo sugiere que no se producirán cambios apreciables en los niveles de pobreza de la región”, reitera el reporte de la Cepal.
PIB. En el periodo de estudio del organismo de Naciones Unidas nuestro país registró crecimientos en el producto interno bruto (PIB), siendo en el 2014, 4,7%; en 2015, 3,0%, y el año pasado, 4,2%.
Sin embargo, los niveles de pobreza fueron en 2014 de 27,2%; en el 2015, 26,6%, y en el 2016 cerró en un 28,9%.
“El vínculo entre la evolución de la economía (sintetizada en el PIB) y los ingresos que efectivamente llegan a los hogares se encuentra condicionado por diversos factores estructurales e institucionales que resultan ser determinantes y fundamentales para las posibilidades de mejorar el bienestar y reducir la pobreza en los países”, considera el estudio.
Cepal afirma que la región necesita fortalecer las instituciones así como las políticas activas distributivas que contribuyan a mantener la senda de reducción de la pobreza y pobreza extrema, privilegiando el aumento de los ingresos en los hogares de menores recursos a través del mercado laboral, pensiones y las transferencias públicas.