A fortalecer la comunión dentro de la Iglesia y a ejercer una evangelización basada en el testimonio antes que en el poder o la imposición es el llamado que hizo a los fieles el presidente de la Conferencia Episcopal Paraguaya (CEP), monseñor Pedro Jubinville, afirmando que ‘‘la Evangelización no es un programa o un trabajo como otros, es sembrar, contagiar, testimoniar. No hay nada que construir, mucho menos imponer’’.
Esto, durante la celebración eucarística por los 70 años de la CEP realizada en la Basílica Santuario de Caacupé y que reunió al cardenal Adalberto Martínez Flores y a la mayoría de los obispos. El líder religioso instó a todos los obispos presentes a ofrecer ‘‘un testimonio más visible y coherente’’ ante los desafíos del país.
Jubinville reconoció, además, que muchos reclaman una postura más firme de los obispos ante la realidad nacional. ‘‘Tal vez, la CEP habla de más, tal vez, no lo suficiente, muchos nos piden ser más críticos, otros que seamos más moderados. Seguramente, los obispos deberíamos dar un testimonio más visible y coherente’’, manifestó.
El obispo remarcó que la Iglesia no mide su influencia por el poder institucional ni por los recursos económicos. Afirmó que la Conferencia Episcopal está integrada por una veintena de obispos y un reducido equipo de trabajo, por lo que “somos muy pequeños”, aunque destacó que la gratuidad y el servicio constituyen su mayor fortaleza.
También advirtió sobre la tentación de buscar grandeza y seguridad. ‘‘Tenemos la tentación de querer ser grandes y prósperos... Gracias a Dios, no lo logramos’’, dijo, al señalar que la vocación de la Iglesia es crecer junto al pueblo, con humildad y confianza en Dios.
Insistió en que la comunión debe prevalecer entre los obispos, pese a las diferencias y conflictos. Señaló que las decisiones pastorales deben surgir del discernimiento común y no de proyectos personales, porque ‘‘el ministro no es un pequeño rey que ejerce su autoridad sobre un territorio o una comunidad’’.
Jubinville recordó que, a lo largo de siete décadas, la CEP intervino en momentos claves de la historia nacional mediante pronunciamientos como la carta “Saneamiento moral de la nación”, el llamado al Diálogo Nacional y la campaña “Paraguay jaipotáva”, además del actual énfasis en el bien común.
El presidente de la CEP sostuvo que la palabra y el amor son las principales herramientas de la Iglesia. “Lo constante es que no tenemos otro poder: Una palabra que debe lo más posible asemejarse a la Palabra, que es Jesús muerto y resucitado, que entregamos con esperanza y con humildad”, afirmó.
Así mismo, Jubinville anunció que camino a los 75 años de la institución se impulsará una revisión de su historia para fortalecer los compromisos pastorales y responder a los desafíos actuales de la Iglesia.
‘‘Buscamos una unidad que no sea solamente de fachada, una verdadera comunión. (...). Muchos nos piden ser más críticos, otros que seamos más moderados’’.