23 jun. 2026

Caso de pederastia: “La Iglesia nada podía hacer sin pruebas”

“La Iglesia está haciendo todo lo posible para aclarar el hecho hace más de un año”, garantizó ayer el nuncio apostólico, monseñor Eliseo Ariotti, quien así comenzó respondiendo a las consultas sobre el caso de pederastia que salpica a la Iglesia Católica y que saltó en las investigaciones periodísticas de La Nación, específicamente en lo relacionado al cura cordobés Carlos Ibáñez, acusado de abuso sexual en su país.

Reunión.  El nuncio Eliseo Ariotti fue abordado por la prensa respecto al caso de abuso sexual que involucra a sacerdote.

Reunión. El nuncio Eliseo Ariotti fue abordado por la prensa respecto al caso de abuso sexual que involucra a sacerdote.

Dijo que la Iglesia tenía conocimiento del caso, pero que no pudo hacer nada por falta de documentos y pruebas respaldatorias.

“Tenemos un protocolo para dar entrevistas desde el Vaticano, nosotros colaboramos con la búsqueda de la verdad. Ni bien fui alarmado del caso me comuniqué con las autoridades para saber de dónde este personaje estaba operando, porque ni se encontraba donde vivía, el lugar de su domicilio solo fue dado a conocer hace un mes”, indicó el nuncio.

Según Mons. Edmundo Valenzuela, presidente de la CEP, desde la llegada del papa Francisco, con respecto a los abusos sexuales por parte de sacerdotes, existe “tolerancia cero”. De la misma manera, solicitó a los periodistas que si conocen a algún hombre de Dios que no quiera proteger y mejorar que lo comuniquen.

Según la autoridad eclesiástica, el nuncio no cuenta con ninguna lista de pedófilos, ni los obispos siquiera. “El general de los oblatos ya había actuado, ahora hay que ir con más prontitud”, dijo.

El cura Carlos Richard Ibáñez Morino huyó de su país natal, Argentina, luego de que se presentaran varias denuncias y se lo imputara por casos de abuso sexual en menores de edad. Ibáñez incluso estuvo recluido en el penal de Tacumbú. El mismo está en Paraguay desde 1992, realizaba bautismos, matrimonios y celebraba la eucaristía en algunas parroquias. El cura sindicado pertenece a la diócesis de Villa María, de la República Argentina, y está en nuestro país desde 1992, año en que fue suspendido por su obispo.