Foo Fighters estaba tocando en Gotemburgo. Era la segunda canción del concierto, “Under pressure”, de Queen y David Bowie, cuando el ex baterista de Nirvana cayó del escenario.
“Creo que me quebré la pierna”, sostuvo al volver a subir. Sin embargo avisó al público que iría al hospital para que le pongan yeso y volvería porque quería seguir tocando. Se disculpó y dejó el micrófono a cargo del baterista del grupo, Taylor Hawkins, quien cantó algunos temas.
Finalmente Grohl regresó y siguió tocando para el público con yeso y en muletas.