En su primera jornada de vuelta a Downing Street, el jefe del Ejecutivo de coalición tiene previsto presidir hoy una reunión de ministros de cara al comienzo de los Juegos Paralímpicos de Londres 2012 la próxima semana.
Los Cameron, que ya habían escogido España como destino de vacaciones en el pasado, tiene pensado tomarse otros días de descanso, esta vez en el Reino Unido.
Tras su descanso estival, que comenzó el pasado 14 de agosto en las Islas Baleares, el primer ministro departió anoche por teléfono con el presidente de Estados Unidos, Barack Obama y con el dirigente francés, Francois Hollande, en ambos casos sobre la delicada situación que atraviesa Siria, principalmente.
En su conversación telefónica con Obama, tanto el líder tory como el presidente norteamericano -que realizó la llamada- estuvieron de acuerdo en que el hipotético empleo de armamento químico en Siria sería “completamente inaceptable”, según informó una portavoz de Downing Street.
En esa charla, ambos líderes indicaron también que si el presidente sirio Bachar Al Asad optara por la utilización de armas químicas, se verían obligados a “repasar el enfoque adoptado hasta la fecha” con relación a Siria.
El pasado mes, el régimen sirio amenazó con usar sus armas químicas en caso de que se produjera una intervención extranjera en el país, aunque descartó recurrir a ellas para aplastar a la insurgencia interna.
Los dos políticos opinaron además que queda “muchísimo más por hacer” para frenar las matanzas brutales de civiles que hay en Siria.
Sobre la conversación entre Cameron y el socialista Francois Hollande, con quien también abordó el tema de Siria, la misma portavoz dijo que el Reino Unido y Francia acordaron “trabajar de manera más estrecha para identificar cómo podrían reforzar a la oposición y ayudar a un potencial gobierno de transición sirio tras la inevitable caída de Al Asad”.