De los siete, la única mujer es Lafuente, quien con Raúl Aguilera son los únicos con un perfil más técnico para el área y con toda una carrera en educación a cuestas.
Lafuente fue ministra por 2 años, 8 meses y 22 días. Es una de las que más duró como titular del MEC. Por el contrario, Raúl estuvo apenas 6 meses y 16 días.
“Servirle a mi país como ministro de Educación ha sido un orgullo y un honor”, declaró Brunetti en su carta de resignación, que no fue aún refrendada por el presidente, de viaje en Chile.
El emprendedor del sector privado se mantuvo en la cartera por un año y un día. La transformación tecnológica del MEC fue su promesa más resaltante cuando asumió en lugar de Petta.
Se retira sin concretar la digitalización de los certificados de estudios, que la ciudadanía viene reclamando por los retrasos para la expedición de documentos desde diciembre del año pasado.
Presentó también nuevos cambios en la plataforma Paraguay Aprende, que lanzó sin que funcione en un 100%. Contenidos de ciclos de la Escolar Básica aún no fueron cargados.
Es cuestionado por estudiantes y docentes por dejar la entidad justo después de una crisis de aprendizaje por la pandemia del Covid y el cierre de las escuelas durante más de un año y medio.
Inestabilidad. “Consideramos que estos cambios constantes de ministros no generan previsibilidad y no hacen posible sostener políticas públicas educativas a lo largo del tiempo”, declaró Óscar Charotti, director ejecutivo de Juntos por la Educación.
Apuntó que otro golpe al sector es que el ministerio es utilizado como trampolín político partidario. Algunos miembros del sector privado del consejo del FEEI se pronunciaron de igual manera sobre el tema. “La clase política y dirigencial muestra una vez más que la educación no está en la agenda”, lamentaron.
Carta orgánica debe definir perfil
Como ex ministro de Educación, Raúl Aguilera consideró que un cambio en la carta orgánica del MEC puede ser solución para frenar estos cambios constantes de ministros. “Hay otras experiencias ya en nuestro país como la Secretaría de Políticas Lingüísticas, el o la titular cumplen con ciertos requisitos para ocupar el cargo”, manifestó. Aguilera indicó que el secretario de Estado en el sector debe ser un conocedor del área educativa. “Esto permitirá resolver muchos contratiempos de entrada”, agregó.