En este sector, como indicaron vecinos consultados por ÚH, se inició una obra de excavación hace más de un año, supuestamente para la instalación de tuberías de desagüe, pero los trabajos quedaron paralizados y dejaron la vía intransitable.
Según testimonios de Diego Vázquez, trabajador de la zona, la “solución municipal” llegó hace un par de meses y consistió en rellenar los agujeros con tierra. Esto no fue efectivo, debido a que con cada lluvia la calle se convierte en un “río” que desborda y deja a la vista “cráteres” que impiden el paso vehicular.
A esta problemática se suma el peligro latente de un sumidero en mal estado ubicado sobre la calle Juez Enrique Pino casi Basilio López.
La mitad de las rejillas no resistieron el peso de los camiones de gran porte que circulan hacia las fábricas cercanas y terminaron decayendo. Vecinas que viven frente al lugar contaron que la estructura es profunda y que ya se registraron incidentes graves, como el de un vehículo pequeño que quedó atascado.
A pesar de que la Municipalidad llegó a colocar una línea amarilla de advertencia en noviembre de 2025, nunca se realizaron las reparaciones definitivas, lo que obliga a los conductores a realizar peligrosas maniobras de desvío para no caer en el pozo.
La acumulación de basura que tranca el sumidero agrava la situación, y esto pone en riesgo constante a quienes transitan por esta zona de la capital.
“Acá realmente hay muchas fábricas y es el paso de muchos camiones. El año pasado se había descompuesto y se arregló, y se volvió a descomponer en unos pocos meses. Todas las rejillas así tienen problemas porque el de la avenida Santa Teresa también está así”, indicó una vecina que observa a diario el paso de los vehículos frente a su local comercial.