07 feb. 2026

Caballos jubilados están gordos y saludables

A cuatro meses de su llegada a la estancia Guavirá, en Benjamín Aceval, los 37 equinos rescatados de varias zonas ribereñas de Asunción pasan sus días lejos del maltrato y el duro trabajo al que eran sometidos por sus dueños.

Por Erwing Gómez R.<br/><br/>egomez@uhora.com.py<br/><br/>Las fatigosas jornadas que pasaban sujetos a un pesado carro cargado de materiales reciclables, con un freno metálico en la boca y un amenazante látigo que la mayoría de las veces arrancaba jirones de su piel, quedaron definitivamente atrás para 37 caballos rescatados hace 4 meses de las calles de Asunción.<br/><br/>Estos animales pasan hoy sus días en parte de las 38.000 hectáreas de la estancia Guavirá, ubicada en el kilómetro 134 de Benjamín Aceval, en el Departamento de Presidente Hayes, a donde fueron llevados por la Fundación Maris Llorens, en lo que se presenta como una primera experiencia de jubilación de ejemplares equinos.<br/><br/>El ingeniero Juan Dubarry, encargado del cuidado de los animales, comentó que llegaron en muy malas condiciones, por debajo de su peso y con muchos parásitos. “Es hasta si se quiere inhumano el trato que le daban sus dueños. No se puede tratar así a un animal al que se le hace trabajar para ganar el sustento de cada día. Es lamentable todo eso”, sostuvo el profesional.<br/><br/>Los caballos, que fueron sanitados y desparasitados, consumen diariamente 150 kilos de balanceado y 100 kilos de fargo de pangola (pasto).<br/><br/>Una muestra de la recuperación física que experimentan desde su arribo al establecimiento lo constituye, además del engorde que evidencian, el hecho de que una de las yeguas dio a luz a un potrillo; mientras se espera que otras dos alumbren próximamente a sus crías.<br/><br/>Dubarry manifestó que como estos equinos son muy territoriales, la sugerencia que hace es que sean castrados, de manera que puedan andar libremente por la hacienda, ya que de lo contrario pueden causar feroces peleas con otros animales del lugar.<br/><br/> PROCESO. El concejal asunceno Hugo Ramírez, quien acompa– ñó la visita a la estancia, dijo que el proceso para sacar de las calles capitalinas a estos anima– les, a través de la entrega de mo– tocarros a los carreros, no fue sencillo. Una de las situaciones complicadas se tuvo a raíz de que los mismos no tenían ninguna documentación, por lo que la Fundación Llorens, a más de pagar 1.500.000 guara– níes por cada uno de ellos a sus dueños, se encargó de hacer to– dos los trámites ante el Senasa para obtener las guías de tras– lado.<br/><br/>El edil anunció que en breve se iniciará la gestión para sacar a otros 10 caballos de las arterias de Asunción. Puntualizó que, próximamente, recibirá la visita de un concejal de Montevideo (Uruguay), quien quiere llevar esta experiencia a su país, debi– do a que también atraviesan por similar problemática de abuso y maltrato por parte de los carreros a estos animales.<br/><br/>