El ex canciller de Brasil, Luiz Felipe Lampreia, dijo a los Estados Unidos de América, en 1997, que una eventual victoria de Lino Oviedo (en los comicios presidenciales de 1998) sería “una situación embarazosa”, según los documentos desclasificados por la Cancillería brasileña.
Lampreia se reunió con la entonces secretaria de Estado de EE. UU., Madeleine Albright, el 14 de octubre de 1997, en el Palacio do Planalto, Brasilia. En la ocasión, ambos analizaron la situación política de varios países, entre ella, la de Paraguay.
Los documentos que fueron divulgados a iniciativa de Folha de São Paulo, señalan que en la reunión también estaban presentes los embajadores Paulo Tarso, Ronaldo Sardenberg, Gelson Fonseca Jr. y Mavelyn Levitsky. También participó un consejero de apellido Berger.
Lampreia dijo a Albright que “el general Oviedo tiene una posición fuerte en el Partido Colorado y que tiene alta posibilidad de ganar las elecciones presidenciales próximas. Es una situación embarazosa ya que él fue el líder de un golpe de Estado. Tenemos relaciones muy próximas con Paraguay (Itaipú, brasiguayos, etc.) y no podemos correr el riesgo de un aislamiento de aquel país”.
SUBDESARROLLADO. Seguía diciendo Lampreia -según los documentos desclasificados- que Paraguay “es una sociedad subdesarrollada políticamente, con una larga historia de dictaduras. Brasil no pretende desempeñar un papel en la política interna de Paraguay, pero estará atento a que los procedimientos constitucionales sean cumplidos. Vamos a procurar mantener relaciones normales”.
Lampreia creía que la oposición ganaba, en Asunción, en las votaciones presidenciales de 1998; pero también decía que los colorados tenían mayoría en el interior. Hablaba bien de Domingo Laíno (PLRA). Decía que este es un político tradicional, con la ventaja de no estar involucrado en la historia del Partido Colorado y sus vicios.
Luego, el canciller brasileño volvió a referirse a Oviedo y dijo de este es un pragmático y que iría al Mercosur a defender una posición. Sin embargo, sobre este punto, los documentos no guardan ningún detalle. Por su parte, el embajador Paulo Tarso, que cumplía misión en Paraguay, decía que Oviedo tiene inclinaciones favorables al Brasil, porque aquí estudió y conoce a los militares brasileros.