30 may. 2026

Brasil fijaría impuesto a capital extranjero para proteger al real

Guido Mantega, ministro de Hacienda, dijo que Brasil no permitirá que su moneda, el real, se aprecie excesivamente y que estaban preparados para tomar todas las medidas, “como aquellas que adoptamos en el pasado”.

REUTERS

LONDRES - REINO UNIDO

El ministro de Hacienda de Brasil amenazó ayer con imponer impuestos a los flujos de capital de corto plazo, en un disparo de advertencia en una “guerra de monedas”, de la que responsabilizó a los grandes bancos centrales occidentales por imprimir más dinero.

Guido Mantega dijo que Brasil no permitirá que la moneda brasileña, el real, se aprecie excesivamente y que estaban preparados para tomar todas las medidas, “como aquellas que adoptamos en el pasado”.

“Si es necesario, si los ingresos (de capitales extranjeros) son aún más fuertes, tenemos (la opción) de impuestos sobre el capital a corto plazo”, dijo a periodistas en el marco de una conferencia de The Economist en Londres.

Desde el 2009, el Gobierno ha introducido una serie de medidas para frenar el exceso de flujos de capital de inversores extranjeros, pero recientemente ha reducido su alcance.

Brasil sacudió a los inversores en octubre del 2009 cuando introdujo impuestos sobre algunas categorías de flujos de inversión extranjera en acciones locales y títulos de renta fija. En esa ocasión, el país dijo que algunos de los flujos constituían capital especulativo y que perjudicaban a la economía.

Mantega ha sido uno de los más acérrimos críticos de los programas de compra de activo de “alivio cuantitativo” que han aplicado los bancos centrales occidentales para reflotar a sus economías, acusándolos de devaluar sus monedas para aumentar su competitividad.

En el pasado, parte de los fondos adicionales generados por los alivios cuantitativos (QE, por su sigla en inglés) han ingresado a los mercados emergentes, atraídos por tasas de interés y rendimientos más altos, lo que ha provocado la apreciación de monedas como el real y la rupia de Indonesia.

Mantega dijo que la decisión de este mes de la Reserva Federal estadounidense de embarcarse en una tercera ronda de compra de bonos, seguida por una iniciativa similar en Japón, volvería a encender las “guerras de divisas” mundiales al forzar a otros países a tomar medidas para proteger a sus propias economías.

"(Estados Unidos y Japón) estimularán la guerra de divisas a medida porque empujan también a todos los países a seguir esas guerras”, dijo Mantega. “Es natural que otros países se defiendan”, añadió.

INTERVENCIÓN EN LOS MERCADOS

El Banco Central de Brasil ha intervenido fuertemente en los mercados monetarios para mantener al real cerca del nivel de 2 unidades por dólar en swaps reversos. La autoridad además recortó las tasas de interés a un mínimo de un 7,5 por ciento. Mantega dijo ayer que no cederían en ese proceso. “El Banco Central comprará más reservas, ya tenemos un nivel muy alto de reservas y compraremos más si hay una oferta fuerte de dólares dentro de la economía brasileña”, dijo. “Haremos más swaps reversos (...) no permitiremos que nuestra economía se vuelva poco competitiva”.

La economía brasileña -la sexta más grande del mundo según cifras del FMI- prácticamente se ha congelado luego de alcanzar una expansión de un 7,5 por ciento en 2010. Economistas anticipan un crecimiento económico de un 1,5 por ciento este año, pese a una serie de recortes de tasas y de exenciones tributarias.