Se trata de Blanca Mireya López, de 58 años, quien venía en un colectivo desde Santa Cruz, que fue revisado en el puesto de control de la Senad en el Chaco y se encontró que en el doble fondo de un termo estaba adherida la cocaína que en la balanza pesó un kilo.
La boliviana comentó que iba a llegar hasta Asunción y luego tomaría otro bus que la llevaría hasta Ciudad del Este, pero no dio detalles de quién iba a recibir la mercancía.
Se dio participación al Ministerio Público y Blanca Mireya López quedó detenida a disposición de la Justicia.