“Primero me ofreció dinero y después el cargo. Es un episodio doloroso que ya ni quiero recordar”, expresó la senadora Blanca Ovelar con relación al ofrecimiento que le hizo la senadora oficialista, Mirta Gusinky.
La legisladora expresó su dolor por las declaraciones de su colega, quien en la víspera intentó justificar la oferta y admitió que fue hasta la casa de Ovelar para ofrecerle la presidencia del Senado, pero negó que haya intentado sobornarle.
“Realmente entre los políticos, cuando uno está en política, se hacen acuerdos y todos operamos. Quien dice que no opera, tiene que salir de la política, quedarse en su casa o dedicarse a otra cosa”, dijo Gusinky.
Ovelar lamentó la situación porque se trata de una compañera a la que siempre le tuvo consideración y la acompañó en su dolor y sufrimiento. Si bien cree que otras personas se valieron de ella para realizar ese ofrecimiento, le parece injustificable su posterior reacción.
“Que ella salga a decir las cosas con soberbia y que conocía de mi angustiosa necesidad de ser presidenta es tan absurdo. Lamento que un error quiera tapar con otro error”, criticó en la 780 AM.
La senadora recalcó que este tipo de hecho siempre se habla en los pasillos, pero nunca nadie aborda con nombre y apellidos. Dijo que los afanes de soborno, el querer tentar al adversario ocasional son prácticas que se hacen en la política, pero siente dolor que haya provenido de una mujer.
Relató que al llegar hasta su vivienda, Gusinky primero le prometió solucionar “sus problemas económicos” y luego le ofreció la presidencia de la Cámara de Senadores. Al consultarle sobre los votos, le respondió que le faltaba uno y que con ella reunían.
“Lo que leí en el diario es para sentir más dolor todavía porque siempre tuve consideración y siempre pensé que las mujeres podíamos poner otra impronta en la política. Necesitamos como sociedad sacudirnos de esas prácticas”, manifestó.
Finalmente fue el senador disidente, Mario Abdo Benítez, quien fue electo como nuevo presidente del Congreso.