La información sobre la instalación de una central nuclear en la ciudad de Formosa, en la ribera del río Paraguay, surge nuevamente tras el anuncio del ministro de Planificación Federal argentino, Julio de Vido, durante una exposición en la Conferencia Internacional Ministerial sobre Energía Nuclear, realizada en Rusia.
Ese anuncio es una noticia fresca, que causó sorpresa y que no se tuvo tiempo de difundirla, indicó Raúl Montenegro, este martes, a radio Monumental 1080 AM.
Lamentó que el gobernador de la provincia de Formosa, Gildo Insfrán, haya firmado la autorización para la instalación de la planta sin tener en cuenta el pensamiento del pueblo formoseño y del Paraguay, ya que estaría a unos 110 km de territorio guaraní.
El biólogo reveló además, que no solo se pretende instalar dicha central de potencia, sino también una fábrica Dioxitek dedicada al dióxido de uranio, que proveerá el combustible para los reactores nucleares.
Señaló que esa empresa es la única de ese tipo instalada en Argentina y actualmente está en la provincia de Córdoba, pero será expulsada por ser una planta peligrosa, por lo que planean su traslado a Formosa.
Agregó, que la fábrica mencionada ya tuvo algunos accidentes y también tiene un funcionamiento irregular, después de ser rechazada en otras ciudades. Explicó, que el gobernador de Formosa firmó la autorización para su instalación.
Además, el profesor universitario refirió que el Gobierno argentino olvidó lo que ocurrió en Gualeguaychú con la papelera, que generó una serie de conflictos con Uruguay. “Pareciera que no se aprende de la experiencia y se hace lo contrario”, afirmó.
“Creemos que hay normas para que no se instale una planta nuclear. Tenemos la firme esperanza de que no se instale el reactor nuclear, y a la vez la planta de dióxido de uranio”, dijo, al rechazar la instalación de la misma en la ribera del río Paraguay.