06 ene. 2026

Benedicto XVI decreta el regreso de misas en latín y surgen dudas

La medida intenta reparar los numerosos abusos que se cometen en las celebraciones contemporáneas. Además es un “gesto pastoral” de Benedicto XVI para reconciliar al Vaticano con los ultraconservadores.

AfP
Ciudad del Vaticano
El decreto del Papa Benedicto XVI que autoriza la misa en latín será publicado hoy sábado, y representa una medida para allanar las diferencias con los católicos ultraconservadores, pero que inquieta a los católicos modernos. Esta decisión del Papa es un “gesto pastoral” destinado a reconciliar al Vaticano con los integristas, que siguen siendo fieles al rito antiguo, explican en el entorno del jefe de la Iglesia Católica.
Desde el concilio Vaticano II (1962-1965), la misa “oficial” es la de Pablo VI, que se oficia en la lengua de cada país, y que utiliza fragmentos del Antiguo Testamento. La antigua misa de San Pío V, la llamada “misa tridentina”, con el sacerdote de espaldas a los fieles y en latín, no fue en realidad prohibida, sino que su celebración debía ser aprobada por el obispo. Desde que fue elegido Pontífice, Benedicto XVI ha criticado en varias ocasiones los abusos que cometen numerosos sacerdotes durante la misa, con cantos, músicas y bailes que considera inadecuados. El decreto del Papa de todos modos no suprimirá la liturgia moderna y busca más bien estimular a las nuevas generaciones de sacerdotes para que estudien latín y conozcan más profundamente la historia de la religión católica, señala su entorno. Según el número dos del Vaticano, el cardenal Angelo Bertone, el Papa explicará con una “amplia carta personal” la medida, que deberá servir a “valorizar nuevamente la liturgia preconciliar” e ilustrar “su riqueza”. El abandono de la misa en latín fue una de causas de la ruptura con los adeptos del obispo francés Marcel Lefebvre, excomulgado por Juan Pablo II en 1988 y primer cisma de la historia moderna.
RECHAZO EN FRANCIA. Sin embargo, un reciente sondeo para el semanario francés Le Pélerin mostró que el 65% de los católicos practicantes en ese país se oponen a la misa antigua, mientras que el 29% se mostró satisfecho por la medida. El decreto o “motu proprio” de Benedicto XVI ha sido la fórmula escogida por el Pontífice para reactivar la misa según el rito de Pío V.
El pasado mes de octubre, cuando el Vaticano anunció ese “motu proprio”, un grupo de jóvenes curas franceses advirtió a la Conferencia de Obispos de Francia que no estaban de acuerdo en utilizar una práctica “que los hará retroceder a una vida litúrgica de otra época”.
TEMORES. Una parte de los católicos temen que el retorno a la misa en latín signifique una revisión de los históricos acuerdos del concilio Vaticano II, que serían sacrificados para reconciliarse con los integristas.
DIÁLOGO CON LEFEVRISTAS. Del lado de los ultraortodoxos se espera conocer en detalle los textos del Vaticano, para saber si la liberalización de la misa tridentina tendrá lugar bajo “condiciones”. Benedicto XVI abrió en agosto del 2005, pocos meses después de su elección como Pontífice, el diálogo directo con los lefebvristas, al recibir a su superior, Bernard Fellay. Juan Pablo II también intentó reintegrarlos dentro de la Iglesia pero no lo logró.
Además, un rezo para la conversión de los judíos apartado de la liturgia en latín también podría regresar.
Las reformas de la Iglesia en los años ’60 que reemplazaron el latín por los lenguajes locales en la liturgia, se extendieron a otras religiones y desecharon los textos que los judíos encontraban ofensivos, como los rezos de Viernes Santo que se refieren a ellos como “pérfidos.”
El decreto de Benedicto utilizaría otra vez un libro de rezos en latín de 1962 que eliminó la palabra “pérfido,” pero dejó varias oraciones para la conversión de los judíos, que piden a Dios “quitar el velo” de sus corazones y mostrar piedad “incluso por los judíos,” dijeron fuentes eclesiásticas.
Abraham Foxman, director nacional de la Liga Antidifamación, un grupo de derechos civiles judíos con oficina en Estados Unidos, fue precavido de cara a la publicación del documento.
“De fuentes de segunda mano, lo que entiendo es que ellos comprenden nuestra preocupación, nuestra sensibilidad, nuestro dolor,” dijo Foxman en Roma.
“Y creo que ellos no están cerca de aumentar ese dolor, después de todos los esfuerzos que hemos hecho por la reconciliación,” agregó Foxman.

Católica, la única religión de Cristo
El Vaticano se dispone a publicar un documento que reitera que la única Iglesia de Cristo es la Iglesia Católica y confirma la declaración “Dominus Iesus” del año 2000, reveló ayer la prensa italiana. Según la agencia I-Media, este documento de la Congregación para la Doctrina de la Fe –ex Santo Oficio– será publicado el 10 de julio. Dicho texto volverá a afirmar que la Iglesia de Cristo se encuentra “realmente” y “únicamente” en la Iglesia Católica. El objetivo es combatir “el relativismo eclesiológico”, según el cual todas las iglesias que dicen formar parte del cristianismo tienen el mismo grado de verdad o que cada una de ellas no tiene más que una parte de esa verdad. La declaración “Dominus Iesus” que afirma que únicamente la Iglesia Católica dispone de la totalidad de los medios de salvación, conmocionó a las iglesias protestantes, calificadas de simples “comunidades eclesiales”. REUTERS