La calificadora Fitch Ratings confirmó la calificación soberana de Paraguay en “BB+”, con perspectiva positiva, pero en su evaluación identificó siete aspectos que inciden en el perfil crediticio del país: los atrasos del Estado, la trayectoria fiscal, las presiones sobre el gasto, la reducida base de ingresos, las debilidades institucionales, el mercado de capitales y la incertidumbre sobre algunos grandes proyectos de inversión.
1. Atrasos del Estado por USD 1.300 millones
Uno de los principales puntos señalados por Fitch es la acumulación de atrasos en las obligaciones del Estado. La calificadora estima que alcanzan unos USD 1.300 millones, equivalentes al 2% del PIB, principalmente con empresas farmacéuticas y constructoras.
Fitch sostiene que estos atrasos “reflejan obligaciones no autorizadas por el Ministerio de Economía y Finanzas” y señala que el episodio se suma a otro registrado en 2023.
Según la calificadora, esta situación, junto con las desviaciones respecto de la norma fiscal registradas desde 2019, “ha debilitado la credibilidad de la política fiscal”.
2. La convergencia fiscal se posterga hasta 2028
Otro de los puntos observados es la modificación de la trayectoria prevista para las cuentas públicas. La convergencia hacia el límite del déficit fiscal de 1,5% del PIB fue postergada de 2026 a 2028. Fitch señala que los nuevos objetivos contemplan un déficit fiscal de 3,2% del PIB en 2026 y 3,9% en 2027.
La calificadora prevé que el déficit se reduzca hasta 2% del PIB en 2028, aunque advierte que esta proyección está expuesta a riesgos y constrasta con el discurso del Gobierno, que sostiene que se llegará al 1,5%.
3. Mayores presiones sobre el gasto
Fitch señala que existen riesgos al alza para su proyección fiscal debido a las crecientes necesidades de gasto. En concreto, menciona las presiones provenientes del gasto social y de los salarios públicos y advierte que todavía no existen medidas claras de consolidación fiscal más allá de la finalización de los pagos extraordinarios de atrasos.
La agencia advierte sobre “la ausencia de medidas claras de consolidación” de cara al próximo ciclo electoral.
4. Una base de ingresos reducida y poco margen para shocks
Entre los factores que limitan la calificación de Paraguay, la agencia también menciona una base de ingresos reducida. La calificadora considera que esta característica restringe el margen disponible para las finanzas públicas y forma parte de los elementos que diferencian el perfil fiscal paraguayo respecto de otros emisores.
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En paralelo, la firma observa que el país mantiene su vulnerabilidad ante eventos climáticos adversos, como las sequías o El Niño, que afectan la agricultura y la generación hidroeléctrica, aunque su impacto se ha mitigado gradualmente gracias a la diversificación económica.
5. Debilidades institucionales y de gobernanza
Fitch mantiene entre las limitaciones del perfil crediticio las condiciones de gobernanza del país. La agencia señala una débil capacidad institucional y un débil Estado de derecho, así como un alto nivel de corrupción, además de una posición inferior al promedio en los indicadores de gobernanza utilizados en su análisis.
Paraguay se ubica en el percentil 39 del índice WBGI, según Fitch. En su evaluación ESG, la calificadora señala que estos factores tienen un impacto negativo en el perfil crediticio.
6. Mercado de capitales local poco desarrollado
La calificadora también identifica como una limitación el desarrollo del mercado de capitales doméstico. Según la agencia, esta situación “restringe la flexibilidad de la financiación fiscal”, por lo que constituye otro de los elementos que condicionan el perfil crediticio paraguayo.
La agencia crediticia incluye este factor junto con la reducida base de ingresos y las debilidades de gobernanza entre las principales limitaciones de la calificación.
7. Incertidumbre sobre grandes proyectos de inversión
Aunque Fitch considera que Paraguay cuenta con una importante cartera de proyectos de inversión que puede sostener el crecimiento y favorecer la diversificación económica, también identifica incertidumbre respecto de algunos proyectos emblemáticos. Entre ellos menciona específicamente a Paracel y el proyecto de hidrógeno verde de Atome.
“Persiste la incertidumbre en torno a varios proyectos emblemáticos”, señala Fitch, que menciona en particular la situación de Atome, actualmente involucrada en una disputa sobre los precios de la electricidad.
BB+ con perspectiva positiva
Al mismo tiempo, Ficth reconoce en su evaluación varios elementos favorables de la economía paraguaya. La agencia destaca que el PIB real creció 6,6% en 2025, frente al 4,7% de 2024, y proyecta una expansión de 4,5% para 2026, que posteriormente se moderaría hacia tasas cercanas al 4%.
También señala que la deuda pública se redujo de 37,5% a 31,7% del PIB en 2025, mientras que la participación de la deuda en moneda extranjera cayó de 90,2% en 2023 a 74,5% en junio de 2026.
La perspectiva positiva está vinculada, según Fitch, al desempeño y a las perspectivas de crecimiento, a la cartera de proyectos de inversión, a la posibilidad de estabilizar la deuda pública en niveles bajos y a la continuidad de las reformas.
La calificadora señala que una mejora de la nota podría estar asociada con “mayor confianza en un crecimiento elevado y sostenido en un contexto de estabilidad macroeconómica”, avances en proyectos de inversión de gran escala y una consolidación fiscal creíble.
Para Fitch, la calificación también podría mejorar con una ampliación de la base de ingresos, la prevención de nuevos atrasos e “indicios de una mejora sostenida en la gobernanza”. Por el contrario, un gatillador de una posible acción negativa de calificación si ocurre una incapacidad para consolidar las cuentas fiscales que derive en un aumento significativo de la deuda respecto al PIB, o ante la ocurrencia de shocks (climáticos o de otro tipo) que afecten de forma sostenida el crecimiento y los indicadores fiscales o externos.