El presidente del Congreso, Basilio Bachi Núñez, intentó atemorizar sobre lo que supone el balotaje y señala que, a su criterio, constituye un mecanismo que puede terminar debilitando la democracia y favorecer acuerdos políticos coyunturales entre sectores que no necesariamente comparten un mismo proyecto de gobierno.
“Quiero argumentar por qué estoy en contra del balotaje. Uno, porque es un mecanismo exclusivamente para atentar contra la democracia”, afirmó durante su intervención.
El legislador colorado cuestionó la idea de que la segunda vuelta sea una herramienta para fortalecer la representación popular y sostuvo que la oposición busca utilizarla como una vía para llegar al poder sin contar previamente con un proyecto político capaz de obtener el respaldo mayoritario en primera vuelta.
“Hay que desmontar esa idea, esa afirmación, ese reto que tuvimos a través de las redes sociales, porque la oposición lo único que quiere es llegar al poder sin tener un proyecto político”, manifestó.
“Alianzas artificiales”
En ese sentido, calificó a los acuerdos que eventualmente podrían producirse entre la primera y segunda vuelta como “alianzas artificiales” y “oportunistas”, que terminarían derivando en una distribución de cargos.
“El balotaje representa un riesgo para la democracia paraguaya, no construye mayorías. Los acuerdos de segunda vuelta son alianzas artificiales”, insistió.
Núñez cuestionó además que partidos con posiciones ideológicas diferentes puedan terminar apoyando a un mismo candidato para derrotar al que obtuvo la mayor cantidad de votos en la primera vuelta.
“Es un acuerdo de segunda vuelta oportunista y es repartija de cargos. Totalmente repartija de cargos, porque gana el que tiene más votos”, sostuvo.
La izquierda y derecha, según Bachi
El titular del Senado vinculó especialmente esta posibilidad con una eventual alianza entre sectores liberales y partidos o movimientos de izquierda.
“Imagínense en una segunda vuelta electoral sin proyecto político donde se unen referentes del Partido Liberal, que estoy seguro que van a ser furgón de cola, pero con un proyecto programático con gente del socialismo, de la izquierda”, señaló.
Núñez intentó marcar una diferenciación ideológica entre el Partido Colorado y los sectores de izquierda. Afirmó que los partidos de derecha defienden la propiedad privada, la economía de mercado, el Estado de derecho y la libertad individual, mientras que los sectores de izquierda priorizan, según su interpretación, la igualdad y una mayor intervención estatal.
“Los partidos de izquierda defienden la supuesta igualdad. Tenemos que decir todos, todas y todes para ellos. Péa la igualdad, hina. Detrás de eso ya te meten que no son provida, algunos. No quiero ofender, pero algunos. A favor del aborto, como es en Argentina y en otros países. La intervención del Estado, etcétera”, dijo sobre lo que para él representa la izquierda.
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“Los partidos de derecha, en cambio, como el Partido Colorado que somos predecibles para el electorado, defendemos la propiedad privada, la economía de mercado, defendemos la soberanía, la patria, la familia, a nuestro Dios y a nuestro partido”, expresó.
Sostuvo que “probablemente por eso” no hacen alianzas, que consideró artificiales y oportunidades. “Es un cóctel perfecto, la segunda vuelta, para que llegue un gobierno con inestabilidad, caos y gobernanza”, mencionó, recordando a Fernando Lugo, “socialista”, como presidente y Federico Franco como vicepresidente, “un liberal”.
Cuestionó el costo de una segunda elección
Otro de los argumentos utilizados por Núñez fue el costo económico. Aseguró que una segunda vuelta obligaría al Estado a repetir gran parte de la logística electoral y estimó que el gasto podría llegar a USD 100 millones.
“Instalar el balotaje y la segunda vuelta es recargar más, a nuestro presupuesto, cien millones de dólares como mínimo. Porque es una nueva elección en 30 días”, afirmó.
Agregó que el proceso implicaría nuevamente gastos en logística, seguridad, transporte y fiscalización.
“Hay un alto costo. Implica repetir casi toda la logística electoral, seguridad, transporte, fiscalización, generando un gasto significativo”, sostuvo.
Amarilla responde y defiende la segunda vuelta
El senador liberal Dionisio Amarilla respondió a las críticas de Núñez contra el balotaje y sostuvo que el debate sobre el sistema electoral debe darse sin temor y sin estar condicionado por nombres propios o coyunturas políticas.
“Cuando nosotros discutimos el diseño institucional de la patria, no lo hacemos pensando en nombres ni mucho menos en coyunturas. La democracia se construye sin miedo, con reglas claras y con soberanía popular”, expresó desde su curul.
Amarilla rechazó además el argumento de Núñez de que el balotaje sea una “trampa” para llegar al poder y sostuvo que la segunda vuelta busca garantizar que quien gobierne tenga el respaldo de la mayoría absoluta del electorado.
“La trampa a la que usted (Bachi) alude, mencionando a un régimen político que contempla el balotaje, es una herramienta para asegurar que quien gobierna tenga la mayoría absoluta de la gente”, le dijo al presidente del Congreso.
En ese sentido, cuestionó el respaldo electoral obtenido por los candidatos colorados que ganaron las últimas elecciones presidenciales y señaló que, en varias elecciones consecutivas, el ganador no alcanzó la mitad de los votos.
“Me remito a las estadísticas: van tres o cuatro elecciones seguidas donde su partido (la ANR), cierto ganador en primera ronda, no ha obtenido siquiera la mitad de la simpatía electoral popular, el acompañamiento de la gente”, comentó Amarilla.
El senador liberal defendió además la capacidad de su partido para volver a disputar el poder y rechazó que el PLRA pueda ser considerado simplemente un “furgón de cola” de otras fuerzas políticas.
“Nuestro partido sí está preparado para gobernar, presidente”, le respondió.
Sobre la situación interna del Partido Liberal, reconoció que la nucleación sufrió una fuerte fragmentación en los últimos años, pero sostuvo que los sectores que participaron de las últimas internas actualmente mantienen conversaciones.
Agregó que actualmente existe un proceso de diálogo entre los distintos sectores liberales. “Finalmente, quienes hemos competido en las últimas internas estamos conversando”, indicó.
Amarilla también cuestionó la falta de pronunciamiento del presidente del PLRA, Alcides Riveros, sobre el debate del balotaje y pidió que el Directorio partidario fije una posición.
“Mi presidente, el presidente electo Alcides Riveros últimamente anda mudo. Hubiésemos querido que opine sobre este tema. No lo escuchamos”, fustigó.
“Hubiera querido yo que participe en este debate. Vamos a forzar que el Directorio opine, aunque probablemente no acompañen la postura que yo la defiendo, pero de rigor y patriotismo podemos hablar”, agregó.
Reivindicó la tradición histórica del Partido Liberal y desafió a Núñez a abrir el debate sobre la reforma electoral.
“Los afiliados liberales podemos traer a colación el respeto social que han generado a lo largo de la historia un Eligio Ayala, un José P. Guggiari. Así que esa es nuestra escuela, presidente. Esa es nuestra escuela y le invitamos a abrir la cancha sin miedo”, finalizó.