Se trata de la firma Hekopora SA que se encuentra arrendando la estancia Faro Moro, donde se está realizando una masiva deforestación, denuncian.
El avance de los desmontes hace que miembros de la comunidad indígena que están aislados en el sitio vayan migrando hasta la civilización, lo cual es un peligro.
“No estamos en contra del desarrollo de la empresa, sino que queremos proteger a nuestra gente. Ellos (los originarios) su casa es el bosque, pero si corre hacia nosotros, tiene otro riesgos, pero ya para nosotros. Ellos no entienden y pueden atacar y matarte”, expresó Isaías Posoroja, representante de la comunidad. Por ello, presentaron un amparo ante el Juzgado de Filadelfia, para que se paren las obras, pero la acción fue rechazada, por lo que se promovió una apelación, que también fue rechazada. “Exigimos al Estado detener inmediatamente la deforestación en Faro Moro y garantizar la vida de los pueblos indígenas Ayoreos”, dijo Posoroja.