GUARIDA. En los primeros 15 minutos del duelo entre Sol de América y Cerro Porteño todo servía como escondite para cubrirse de la tormenta que azotó al Feliciano Cáceres, tanto así que los hinchas que se encontraban en preferencias ocuparon las cabinas destinadas a la prensa y algunos incluso comentaban las jugadas a los periodistas.
EXIGENTES. Los aficionados tricolores que habitualmente acompañan a Nacional en los diferentes partidos no son muchos, pero se caracterizan por ser exigentes. Cuando el equipo perdía 2 a 0 ante Carapeguá y el entrenador Gustavo Morínigo ordenó el cambio de Ángel Orué en reemplazo de Marcos Riveros, recibió todo tipo de improperios de parte de la afición académica. Reconocido es el cariño y la idolatría que sienten por el volante formado en la cantera, pero finalmente la variante fue importante para el triunfo ante los carapegüeños. Orué fortaleció el ataque y anotó el 2 a 2 parcial.
PESTAÑEO. En cancha de Guaraní, en los segundos iniciales, las cuatro torres de luces sufrieron unos pestañeos seguidos, que para fortuna del espectáculo solo quedó en eso. El duelo entre Guaraní y Libertad se pudo desarrollar sin ningún problema.
SE AFIRMAN. Gustavo Morínigo y Celso Ayala el año pasado asomaron como entrenadores en Primera División y hoy día se están consolidando como tales. El técnico de Nacional consiguió que su equipo termine como vicecampeón del torneo Clausura 2012 y el DT del Potro logró que su club mantenga la categoría, en una jornada épica en la última fecha, donde derrotó a Olimpia y consiguió la permanencia.
El sábado los equipos de estos entrenadores paraguayos protagonizaron un partidazo en el Defensores del Chaco, donde se marcaron siete goles.
LOS CEREBROS. Un atractivo aparte fue ver el trabajo táctico que desempeñaron Sergio Órteman (Guaraní) y Pablo Guiñazú (Libertad). Además del talento que demostraron con el balón, los pelados se desempeñaron como técnicos dentro del campo de juego, dando indicaciones a todos sus compañeros. Cada pausa dentro del desarrollo del juego era un buen momento para ordenar el equipo.
GASTADA. La parcialidad de Luqueño sacó a lucir el pasado del Decano en la previa al duelo con una bandera que decía: “Nosotros no necesitamos de decretos para permanecer en Primera”, haciendo alusión al torneo del año 1940, en que Olimpia se salvó de descender por la modificación del reglamento.