La actividad contempla una serie de actos tradicionales que incluyen la procesión de la virgen, la santa misa, una cena de confraternidad de las familias atyreñas, además de una serenata artística y un espectáculo de fuegos artificiales que darán un marco solemne y festivo a la jornada.
La celebración se iniciará con la procesión, que partirá desde el portal de acceso a la ciudad, a las 19:00, recorriendo las principales calles del casco urbano. Los fieles acompañarán la imagen de la Virgen, vestidos de blanco y portando velas encendidas, en un ambiente de oración y cantos, acompañados por bandas musicales y jinetes.
El color blanco, predominante en la ornamentación del templo y de los espacios públicos, simboliza la luz de la candela y la pureza espiritual asociada a esta advocación mariana, convirtiendo a la ciudad en un escenario iluminado por la fe y el recogimiento.
Al culminar la procesión se celebrará la santa misa central, momento principal de la festividad, ocasión en la que se elevarán plegarias por la paz, la salud y el bienestar de la comunidad, así como por un año colmado de armonía y prosperidad.
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Finalizada la celebración eucarística, los asistentes podrán disfrutar de una serenata con presentaciones de música y danza, que pondrán en valor las expresiones culturales locales. Posteriormente, se compartirá la tradicional cena comunitaria, un espacio de encuentro que fortalece los lazos familiares y el espíritu solidario del pueblo.
La devoción a la Virgen de la Candelaria tiene profundas raíces históricas dentro de la tradición cristiana y recuerda la presentación del Niño Jesús en el templo, cuando María acude con una candela encendida, símbolo de luz, fe y esperanza. Esta advocación llegó a América con los primeros evangelizadores y fue adoptada con especial fervor por los pueblos del interior del país.
Fundada en 1538, Atyrá es una de las ciudades más antiguas del Paraguay. Su nombre, proveniente del guaraní atyhá, que significa “lugar de reunión”, es una definición que cobra especial sentido durante celebraciones comunitarias como la Noche Blanca.
Desde la organización invitan a la ciudadanía y a los visitantes a participar en familia de esta tradicional festividad, que reafirma la identidad cultural y espiritual de la ciudad y marca el inicio del año con un mensaje de unidad, luz y bendiciones.