La extraña situación tuvo lugar en uno de los partidos de la Liga Nacional de Honduras, en un enfrentamiento entre el CD Marathon y el CD Real Sociedad, por la 11ª jornada. En el minuto 82 y con el marcador igualado (1-1), sucedió una insólita decisión arbitral que terminó desembocando en un final inesperado.
Júnior Morales, arquero del CD Marathon, salió a cortar un pase largo y, ante la arremetida del delantero rival, Henry Martínez, propinó unas nalgadas al mismo, algo que suele observarse a veces en este deporte, y que algunos futbolistas realizan de modo amistoso y sin intención de ofender ni de producir ningún mal al adversario.
No obstante, el línea Denis Mazariegos no lo entendió así e informó al árbitro del encuentro, Manuel Zelaya, quien mostró la tarjeta roja al portero visitante y sancionó un penal para el CD Real Socidad. Sin embargo, los jugadores del CD Marathon, tras airadas protestas, decidieron abandonar el campo de juego.
El juez del compromiso decidió finalizar el juego alegando en su informe “rebeldía del CD Marathon”.
Entre otras cosas, el acta arbitral decía, “suspendo el partido definitivamente al 90+3 ya que el jugador Júnior Morales después de ser expulsado no quiso abandonar el terreno de juego y sus compañeros le decían que no se saliera de la cancha y no quisieron aceptar el tiro penal y la tarjeta roja, di un tiempo prudencial para reanudar el juego, pero no se dio en vista de que el club Marathón se puso en rebeldía”.
Embed