Jueves/24/JULIO/2008/Fuente: EFE
Además, el Tribunal Oral Federal Número 1 de Córdoba (centro) aplicó la máxima pena que contemplan las leyes argentinas a los ex militares Oreste Padován, Luis Manzanelli, Carlos Díaz y Ricardo Lardone.
Los antiguos mandos del Ejército Hermés Rodríguez y Jorge Acosta recibieron una condena de 22 años de cárcel, mientras que para el suboficial retirado Carlos Vega la pena alcanzó los 18 años.
Los ocho militares retirados fueron considerados autores materiales e intelectuales del secuestro, tortura y asesinato en 1977 de los militantes políticos Humberto Brandalisis, Ilda Palacios, Carlos Lajas y Raúl Cardozo.
En el fallo, recibido con júbilo por familiares de las víctimas y representantes de entidades humanitarias, el tribunal revocó la prisión domiciliaria de la que gozaban algunos de los imputados, entre ellos Menéndez, y dispuso su traslado a una cárcel común.
La presidenta de las Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, tildó al fallo de “histórico” y a Menéndez de “asesino que no se arrepiente”.
El abogado querellante Martín Fresneda, en tanto, consideró que “después de 31 años la Justicia dio una respuesta, tardía, pero respuesta al fin”.
Según quedó probado en el juicio, los militantes políticos fueron secuestrados en 1977, torturados durante un mes en un centro clandestino de detención de Córdoba conocido como “La Perla” y posteriormente fusilados.
Los involucrados en el hecho alegaron que las cuatro personas, a las que calificaron de subversivas, habían muerto tras un enfrentamiento armado.
Horas antes de escuchar el veredicto, Menéndez reivindicó la represión ilegal de la dictadura (1976-1983).
“Los delincuentes subversivos ensangrentaron el país durante diez años en los cuales asesinaron a 1.500 personas. Este es el primer país que juzga a sus soldados victoriosos que lucharon y vencieron por orden de y para sus compatriotas”, aseguró.
Menéndez dijo que “los guerrilleros de los años 70 están en el poder”, en alusión al ex presidente Néstor Kirchner (2003-2007) y su esposa y sucesora en el cargo, Cristina Fernández, quienes en esa época militaron en el ala izquierdista del gobernante peronismo.