“Enseguida hicimos click. Me sentí muy cómoda y acompañada también en todo el proceso por gente muy profesional en el campo de producción y técnica”, manifestó la artista al referirse a su equipo de trabajo.
Recordó que la invitación para trabajar en la obra Permitidos la alegró bastante ya que es, hasta la fecha, un espacio de mucho respeto y reconocimiento para con su trabajo, donde sigue explorando y conociendo a más profesionales.
“Me gusta siempre seguir explorando y conociendo personas, fue una grata sorpresa”, recalcó.
Detrás del telón. Desde 1997, Selva Fox lleva las riendas de Nhi-Mu, el cual nace tras su continúo afán de experimentación, crecimiento y su deseo de formar un grupo de teatro aéreo. Desde hace 27 años, el grupo no ha dejado de inspirar y crecer en su constante cultura de grupo y de inclusión tanto en las artes como en los aspectos sociales en los cuales la cultura pasa a ser - aunque a veces invisible- de una esencia invaluable.
“Nhi-Mu me hizo a mí. Y trazó un recorrido con compañeros y compañeras que soñábamos con llegar a crear un teatro alternativo en un momento en donde era casi imposible. Puede haber miles de diferencias técnicas con respecto a los otros tipos de teatro, pero realmente en amor y pasión es igual”, agregó.
Indicó que la persona que tiene la posibilidad de tener sueños siempre va a encontrarse con un camino complejo, pero que ella está sumamente agradecida con lo vivido.
“Difícil es reencontrarse y renovarse y no bajar los brazos para que los espacios y la cultura teatral sigan trazando un camino tan necesario en Paraguay”, señaló.
En ese sentido, enfatizó que los jóvenes y futuros actores y productores deben soñar en grande porque todo es posible en nuestro país, con esfuerzo y trabajo.
“Busquen gente que piense como ellos. Que sienta fuerte. El trabajo en equipo hace que las cosas se muevan, el ego no. Hay que seguir apostando por lo colectivo. Es el único camino”, sentenció.