Su proceso se inició en el 2002, cuando fue denunciado por el entonces ministro Óscar Stark, de la desaparecida Secretaría de la Reforma, por un desvío de G. 1.724 millones de los fondos del Banco Mundial a su cuenta personal.
Sin embargo, en mayo del 2002 fue declarado rebelde. Tuvieron que pasar 12 años, cuando a fines de agosto del 2014, fue detenido en la esquina del Departamento de Investigación de Delitos de la Policía, en Azara casi Estados Unidos. Se paseaba en un Mercedes-Benz, en pleno centro de Asunción, con total libertad.
Su causa fue prescripta por el juez Hugo Sosa Pasmor, pero el Tribunal de Apelación Penal revocó el fallo, con lo que su proceso siguió. Así, el 22 de julio del 2020 los jueces Elsa García, Olga Ruiz y Víctor Medina, en juicio oral, lo condenaron a 4 años de cárcel por estafa y otros delitos.
El fallo se anuló parcialmente con respecto al rechazo del comiso especial sustitutivo solicitado por la Fiscalía, con lo que el juicio se repitió sobre el punto, aunque su condena de 4 años sí quedó firme.
Después, los jueces María Fernanda García de Zúñiga, Héctor Capurro y Yolanda Portillo, en un segundo juicio oral, le aplicaron el comiso especial de valor sustitutivo por G. 1.724.274.480.
El ex funcionario estatal tiene además inhibición general de gravar y vender bienes, hasta que quede firme la resolución del comiso especial de valor sustitutivo.
EXPEDIENTE. El caso es que esa sentencia sobre el comiso especial sustitutivo fue apelada de nuevo, por lo que todo el expediente fue derivado al Tribunal de Apelación en lo Penal. De esta manera, aún no se puede cumplir con la ejecución de la condena de 4 años de cárcel que tiene.
El Tribunal de Alzada estudia ahora el recurso de la defensa con respecto al comiso especial de valor sustitutivo de G. 1.724.274.480, que es inédito en Tribunales, ya que en ese caso, como no se puede recuperar el dinero desviado, se comisan bienes del condenado.
Sin embargo, todavía no se ejecuta la condena de Cristaldo del ex funcionario estatal que materializó un alevoso desvío, ya que el dinero iba a su propia cuenta bancaria.
De esta manera, sigue burlando a la Justicia 23 años después, en uno de los procesos más largos, ya que desde que fue capturado en el 2014, ya pasaron más de 9 años nuevamente.