La Administración Nacional de Electricidad (ANDE) rechazó de forma oficial la solicitud de la empresa Atome PLC para modificar las condiciones tarifarias y comerciales de su contrato de suministro. Sin embargo, lejos de dar el proyecto por perdido, la compañía multinacional aboga por seguir con las conversaciones de modo a que el ambicioso proyecto se pueda concretar.
Mediante una notificación fechada el 26 de junio de 2026 (Nota N° P. 2380/2026), dirigida a James Spalding, presidente de Atome Paraguay, y firmada por el titular de la ANDE, Félix Eladio Sosa, la empresa estatal puso punto final a la posibilidad de otorgar una tarifa preferencial a la multinacional.
La firma estatal respondió a una solicitud ingresada en noviembre de 2025, mediante la cual Atome pedía modificaciones al contrato de prestación del servicio de conexión y suministro eléctrico vigente. La estatal respondió que tras realizar los “análisis técnicos y financieros correspondientes a la propuesta”, el documento cuya autenticidad fue confirmada a ÚH por el presidente Félix Sosa, subraya que se evaluó la “tarifa de energía eléctrica, condiciones técnicas, económicas y comerciales del contrato vigente”, para finalmente concluir que “no resulta factible acceder a lo solicitado”.
Tras la divulgación de la postura de la empresa eléctrica estatal, Atome emitió un comunicado en el que confirma haber recibido la notificación oficial durante la noche de ayer. En su descargo, la compañía no ocultó su malestar por la forma en que se manejó la información, manifestando que “sorprende que haya sido difundida públicamente”.
Para la firma, la carta de la ANDE no cambia la intención de continuar con el ambicioso proyecto. Argumentan que la comunicación “no contiene información nueva”, asegurando que la postura de la estatal eléctrica ya había quedado clara a través de sus declaraciones en los medios de comunicación durante las últimas semanas.
Según el comunicado de Atome, este escenario de rechazo es una consecuencia directa de la “inesperada derogación de los decretos de Energía X”, que establecían un régimen tarifario especial.
La empresa de origen británico adelantó que “continuarán las negociaciones con la ANDE” y recalca que el objetivo primordial es lograr que este proyecto, al que califican de “relevancia estratégica nacional”, logre materializarse para beneficiar a todos los paraguayos.
TARIFA TÉCNICA. Tras confirmar la autenticidad del documento en el que se comunica la decisión a Atome, Félix Sosa afirmó que la multinacional podrá convertirse en cliente de la ANDE “si abona la tarifa técnica”.
Tras la anulación de los decretos tarifarios para las “industrias convergentes” (hidrógeno verde, IA y criptominería), la millonaria instalación de Atome PLC en Paraguay quedó en vilo. La firma insiste en mantener una tarifa de energía fija dolarizada, en torno a los USD 30 MWh por un plazo de alrededor de 10 años, de modo a garantizar el retorno de inversión. Desde la ANDE consideran que esto no es viable ya que el costo de generación sufrirá variaciones durante los próximos años. La estatal tiene definida su tarifa técnica en USD 44,3 MWh y se proyecta que esto podría subir a USD 50 MWh en los próximos años. La estatal atraviesa un periodo crítico en el cual necesita garantizar de manera su sostenibilidad financiera.
Atome tiene proyectada una inversión de USD 665 millones y apunta a generar unos 4.000 empleos. El costo de la energía es clave para la firma, ya que representa el 80% de los gastos operativos.
Inversionistas están abiertos al diálogo
James Spalding dijo recientemente que la voluntad de concretar el proyecto sigue firme por parte de los financistas que respaldan la operación. “Existen los accionistas y los prestamistas, y siguen abiertos al diálogo para evitar que una inversión privada histórica y emblemática caiga”, dijo. El proyecto cuenta con el respaldo de accionistas de peso global que incluye a Hy24, IFC (junto al GCF), DEG, IFDK y el banco local Sudameris. Además, la estructura de deuda está apoyada por gigantes multilaterales como el BID Invest, el propio IFC, FMO y el Banco Europeo de Inversiones (BEI).