23 ago 2026

Anciana sobrevive gracias a la ayuda de sus vecinos

Los ojos de doña Martina Estigarribia (82) transmiten ternura y tristeza. Mira a lo lejos y tiembla de frío porque está en zapatillas y con una pollera sin medias. Desde hace cinco años sobrevive a duras penas gracias a la solidaridad de sus vecinos de la Isla Itá, un pueblito ubicado a 15 minutos de Villa Hayes.

Ella no recibe pensión, jubilación, ni siquiera tiene asegurado lo más básico: la salud y el pan de cada día.

De repente siente ganas de hablar, ya que por momentos está callada, argumentando que ya no escucha bien y ruega a la gente que le ayude. “Ojalá me ayuden, quiero plata para comprar yerba y naco. También que vengan junto a mí”.

Vive en una piecita construida con tablas, chapas y bolsas de arpillera, dentro de la casa de Benicia Mendieta, una vecina que le recogió de debajo de un mango donde dormía hace cinco años.

En ese entonces, la hermana con quien residía falleció, sus sobrinos vendieron la casa, y ella terminó a su suerte, en la calle. “Se iba a la casa de los vecinos a pedir galleta o un poco de dinero. Se pasaba el día recorriendo por el pueblo para comer. Dormía debajo del mango de uno de nuestros vecinos. Para que no siga así decidimos traerle a nuestra casa”, comenta ña Benicia, una ama de casa, quien vive junto a su marido, un albañil y su hijo electricista.

Recuerda que Martina no quiso vivir con ella dentro de su casa, con su familia, por lo que decidieron construirle un mini hogar.

“A ella le gusta estar sola. Todos los días le llevo la comida y una de mis hijas le suele traer ropas de un negocio de prendas usadas. Nos arreglamos como podemos”, señala Benicia.

Sus familiares no la visitan. Tiene sobrinos y un hijo, Fulgencio Estigarribia, quienes viven en el centro de Villa Hayes, pero casi nunca van a ver como está doña Martina.

Tiene otro hijo, Feliciano, quien reside en Ciudad del Este, pero de él no hay rastros.

Hace unas semanas unos vecinos fueron hasta la Gobernación de Presidente Hayes para pedir ayuda para Martina, la quitaron fotos, tomaron sus datos pero todo quedó en intenciones.

“Ya no sabemos a dónde recurrir, ella necesita mucha ayuda”, agrega Norma Bazán, otra vecina.

Para ayudar

(0991) 611-754

es el número de celular de una de las vecinas de doña Martina Estigarribia (Norma Bazán) al que pueden comunicarse las personas que deseen ayudar a la anciana. Alimentos y abrigos son las necesidades más urgentes que tiene la señora Martina.