El analista político y experto en relaciones internacionales Mario Paz Castaing afirmó que el Mercosur enfrenta “su peor momento político” desde su creación a raíz del fuerte deterioro de las relaciones entre Argentina y Brasil, principales socios del bloque regional.
“El Mercosur atraviesa su peor momento político. Nunca se ha visto envuelto el bloque regional en una relación tan tensa como la que hoy desarrollan los gobiernos de Brasil y Argentina”, sostuvo.
Según explicó, la decisión de reducir el nivel de representación diplomática entre ambos países constituye un hecho sin precedentes y refleja la profundidad de la crisis política entre el presidente argentino Javier Milei y su par brasileño Luiz Inácio Lula da Silva.
“Ya no habrá más embajadores, por lo menos mientras esté Lula en el poder”, afirmó.
Tensión. Paz recordó que históricamente Brasil y Argentina mantuvieron disputas por el liderazgo regional, incluso antes del nacimiento del Mercosur, pero aseguró que nunca se había llegado al actual nivel de confrontación.
“Nunca tuvieron un nivel de relación tan tensa ni siquiera cuando disputaban el liderazgo de la región antes del Mercosur”, acotó.
A su criterio, aunque el comercio privado probablemente continúe funcionando, el deterioro político inevitablemente genera efectos sobre el bloque.
“Puede afectar incluso la relación comercial, aunque suponemos que los negocios están por encima de los efectos políticos”, sostuvo.
En ese contexto, lamentó que la región atraviese este escenario en un momento de fuertes cambios internacionales.
“Deberíamos estar más unidos que nunca para enfrentar un mundo turbulento, volátil, que cambia permanentemente y encontrar oportunidades para hacer los grandes negocios que la región necesita”, manifestó.
El especialista señaló, además, que las elecciones presidenciales brasileñas y los comicios legislativos de Estados Unidos serán determinantes para comprender el rumbo geopolítico de los próximos meses.
“Un peligroso retroceso en un tiempo que el bloque debería emerger más unido que nunca para enfrentar los retos de un mundo volátil y turbulento. Es urgente que los gobernantes comprendan la gravedad de estos hechos e impidan que los intereses ajenos a la región nos dividan para exclusivo beneficio de las grandes élites globales”, afirmó Paz Castaing.
Crisis. La crisis diplomática entre la Argentina y Brasil tiene una cronología conocida. El pasado sábado, Javier Milei viajó a San Pablo para respaldar la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro y en el acto lanzó agrias descalificaciones a Luiz Inácio Lula da Silva y al ministro del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes.
En tanto, en la semana, el Gobierno brasileño respondió llamando a consultas a su embajador en Buenos Aires, Julio Glinternick Bitelli, en la señal diplomática más severa desde la llegada del líder libertario a la Casa Rosada.
Sin embargo, la enemistad entre ambos ya data de varios años atrás.
Ni el presidente de la República, Santiago Peña, ni su par uruguayo, Yamandú Orsi, se pronunciaron sobre el tema hasta el momento. Peña sólo se limitó a hablar de la relación bilateral que mantiene con EEUU.
Por el momento, Brasil confirmó que su embajador no volverá a la Argentina mientras no cesen los insultos y agresiones de Milei.
“Paraguay ya está alineado a Washington hace tiempo”
Mario Paz Castaing calificó como “estratégicamente importante” el acuerdo de cooperación firmado entre Paraguay y Estados Unidos, aunque aclaró que su verdadera dimensión dependerá del contenido específico del memorándum de entendimiento suscrito por ambos gobiernos.
“Tiene una significación estratégica muy importante, pero dependerá mucho de cómo esté diseñado el texto”, acotó.
Explicó que el documento podría limitarse a una declaración de intenciones o bien establecer mecanismos concretos de cooperación que incluso requieran la aprobación del Congreso.
En el plano energético, destacó que la cooperación adquiere especial relevancia considerando la necesidad de diversificar la matriz energética paraguaya.
“Tiene un valor sustancial para nuestro país, que dentro de cuatro o cinco años puede estar con problemas de abastecimiento energético”, resaltó. Sin embargo, sostuvo que el principal valor del acuerdo es geopolítico, ya que fortalece la relación bilateral con Washington en un contexto internacional cada vez más polarizado.
“Es una contribución directa de Estados Unidos hacia Paraguay en un momento en que las relaciones tienen un contenido geopolítico intenso”, añadió.
Respecto a la política exterior paraguaya, el especialista consideró que el país ya tomó una definición estratégica. “Nuestra política exterior está alineada ya a Washington”, aseguró.
No obstante, advirtió que esa posición no debería impedir una diplomacia flexible. “Es importante tener alineamientos, pero no automáticos, sino alineamientos que tengan resultados concretos para el país y una lectura pragmática de lo que vaya sucediendo”, afirmó.
Señaló que el escenario regional continuará marcado por la tensión entre Brasil y Argentina, mientras que las elecciones presidenciales brasileñas y las legislativas de medio término en Estados Unidos podrían redefinir el equilibrio geopolítico.