El vicepresidente de la República, Pedro Alliana, hizo un recorrido en Pilar, Ñeembucú, junto con su esposa, la diputada Fabiana Souto, luego de que el mes pasado atravesaran por una crisis debido al repudio del gremio docente por el proyecto de reforma de la Caja Fiscal.
Los docentes hicieron escraches frente a la casa de la pareja en Pilar y declararon enemiga a la diputada, porque representa un voto en contra de los intereses del gremio y del departamento, indicaron los dirigentes.
Alliana recorrió para verificar el avance de las obras de mejoras y ampliación del viejo edificio del Hospital Regional de Pilar, junto con la ministra de Salud, Teresa Barán, y el gobernador de Ñeembucú, Víctor Hugo Fornerón.
También se realizó una entrega de llaves de 100 viviendas sociales y se desarrolló una jornada de atención médica a niños con TEA.
Repudio. En enero pasado, los docentes de Ñeembucú se presentaron como víctimas de la maniobra política que se “orquestó” para colocar a Fabiana Souto como diputada, lo que hizo que la ciudadanía pierda un representante.
La presidenta de la Asociación de Educadores de Ñeembucú, Manuela González, hizo declaraciones al respecto en el marco de un conversatorio con varios gremios docentes del departamento, sobre el proyecto. Souto no asistió al encuentro y el diputado liberal Diosnel Aguilera estuvo solo.
La esposa de Alliana era suplente, y luego de que Luis Benítez, el titular, fuera como director de Yacyretá, Souto ingresó en su reemplazo, pero nunca habló.