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Albergue de Painac cerró y niños duermen en la vereda

 

Tirados en la calle. Así se los ve a diario y en varios puntos del microcentro de Asunción a decenas de niños y adolescentes en situación de consumo. La mayoría eran usuarios del Centro Abierto, del Programa de Atención Integral de Niñez y Adolescencia en Calle (Painac) que cerró el año pasado.

Por las mañanas, puede verse a varios chicos dormir en las veredas de los alrededores.La casa está situada en Manuel Domínguez 1048 casi Brasil y era alquilada con ayuda de la Municipalidad de Asunción. Hasta allí, iban a pernoctar, asearse y alimentarse entre 25 y 30 niños y adolescentes, según Jorge Amarilla, quien hasta hace una semana era director del Painac.Contó que por conflictos con los vecinos de la zona, quienes hasta con armas habían amenazado a los niños, debieron cerrar ese refugio.Al visitar esa casa, ÚH corroboró que en el buzón había una factura de último aviso de la Essap de unos G. 1.500.000.Amarilla comentó que dinero para alquilar otra casa hay, pero que hasta el momento no encontraban. Paradoja El Ministerio de la Niñez y la Adolescencia (Minna) lanzó en enero su Operativo Verano y Estrategia Calle para asistir justamente a los niños, niñas y adolescentes que están en situación de calle. Para el efecto, fortaleció sus recursos humanos del dispositivo de respuesta inmediata (DRI) para ofrecerles los servicios de esparcimiento y acogida que tiene el Ministerio, a modo de reducir su presencia en la vía pública.Los operadores del DRI, que de 12 pasaron a ser 32 operadores, hacen “foco” –como le llaman a dicho abordaje– para proponerles a los niños o a sus padres, si es que estuvieran con ellos en ese momento, que ingresen a alguno de los centros abiertos del Minna o a programas como Abrazo.El impacto de este procedimiento está en entredicho, debido a que, en contrapartida, varios locales de niñez cerraron o bien se encuentran en deplorables condiciones. Incluso, el personal técnico de algunos centros –como Abrazo– se redujo ante la no renovación del contrato de educadores y apoyos familiares, quienes son los que brindan asistencia a los niños y hacen el seguimiento respectivo a las familias. Es el caso del local de Mariano Roque Alonso que, desde el 31 de enero, no tiene educadora ni apoyo familiar. La inexplicable desvinculación, pues se está en plena temporada alta de niñez en calle, alcanzó a los centros de Cateura y al Centro 3 de Chacarita, donde también descontrataron profesionales.En reiteradas ocasiones, incluida ayer, la ministra Teresa Martínez se negó a brindar declaraciones a ÚH. La responsable de Comunicación del Minna, Any González, aseguró que mañana la institución se pronunciará al respecto.

Falencias edilicias
Ana Cuevas, encargada distrital del centro Abrazo de Ñemby, confirmó a esta hoja que tuvieron que cerrar ese local “por los problemas de infraestructura”. “Tenía problemas de base, cuando llovía goteaba adentro, tenía problemas del pozo ciego por falta de mantenimiento”, dijo. Hasta ese sitio, alquilado con ayuda de la Comuna, asistían entre 10 y 15 niños aproximadamente. Aseguró que “está en perspectiva” el alquiler de otro centro.

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