La Agencia Europea de Seguridad Aérea (AESA) indicó ayer que recomendará a las compañías europeas, a más tardar el miércoles, no volar al aeropuerto internacional de Tel Aviv hasta nueva orden.
Un cohete disparado desde la Franja de Gaza y que impactó al norte del aeropuerto Ben Gurion de Tel Aviv ayer fue el causante de la suspensión de vuelos de compañías estadounidenses y europeas.
Varias aerolíneas europeas siguieron los pasos de las estadounidenses, cancelando al menos los vuelos previstos para las horas posteriores al impacto, como las alemanas Lufthansa y Air Berlin, así como la francesa Air France y la española Iberia.
El aeropuerto Ben Gurión es el más grande de Israel y concentra el 95% de los vuelos internacionales del país con el resto del mundo.
Medida de FAA. La Administración Federal de Aviación de EEUU (FAA, en inglés) notificó ayer la prohibición que, por el momento, durará 24 horas desde su emisión.
“La FAA continuará vigilando y evaluando la situación. Nuevas instrucciones serán provistas a las aerolíneas de EEUU una vez que las condiciones lo permitan, pero no más tarde de 24 horas desde que entrara en vigor la notificación”, agregó la agencia.
La aerolínea Delta fue la primera en anunciar su decisión de suspender sus vuelos hacia y desde Tel Aviv “hasta nueva orden” tras verse obligada a desviar a París una de sus aeronaves que tenían como destino esa ciudad israelí.
Delta, que normalmente vuela entre el aeropuerto John Fitzgerald Kennedy (JFK) de Nueva York y el aeropuerto internacional Ben Gurion en Tel Aviv, explicó que el vuelo Delta 468, Boeing 747 con 273 pasajeros y 17 tripulantes, fue desviado a la capital francesa tras las informaciones que apuntaban a que un cohete impactó en las cercanías del aeropuerto israelí.
Asimismo, antes de hacerse oficial la prohibición de la FAA, US Airways ya había cancelado el vuelo 796, que había partido de Los Ángeles pero fue abortado en su escala en Filadelfia antes de salir hacia Israel. Por su parte, United Airlines canceló también los vuelos 84 y 90, que iban a partir seguidamente del aeropuerto de Newark con el mismo destino.
El Gobierno de EEUU dijo en la alerta que no evacuaba a sus ciudadanos de Israel ya que en ese momento aún operaban vuelos comerciales, algo que podría variar en función de lo ocurrido.