10 may. 2026

Acuerdo Mercosur-UE depende de la aprobación de los Parlamentos

Las negociaciones terminaron, pero todavía falta la autorización de cada país. Francia e Italia se anticiparon a rechazar. Productores paraguayos miran con cautela. Peña busca atraer inversiones.

30360927

Histórico. Tras 25 años, concluyeron las negociaciones entre el Mercosur y la UE, que ahora debe refrendarse.

AFP

Las negociaciones concluyeron ayer, tras 25 años durante la Cumbre en Montevideo, entre la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y los mandatarios de Brasil, Argentina, Paraguay, Uruguay, y próximamente Bolivia, bloque del Mercosur.
Sin embargo, queda un largo tramo de revisión antes de la firma, ya que el acuerdo debe ser refrendado por todas las partes, y ya anticiparon su rechazo Francia e Italia.

El documento deberá ser ratificado por el Parlamento Europeo y también por los cuatro Congresos del Mercosur, además de Bolivia.

Peña igualmente celebró el avance y calificó al hecho como una oportunidad del Paraguay para atraer inversiones, que son el objetivo principal del mandatario en su visión de desarrollo y generación de empleo.

La UE y el bloque regional apuntan a la creación de la mayor zona de libre comercio en el mundo, y buscan sostener una alternativa en un momento histórico en que se reforzaron las políticas proteccionistas de Estados Unidos y China.

La importancia comercial radica en que Europa podrá aprovechar un mercado de 268 millones de personas en Sudamérica. Mientras que el bloque del Mercosur impartirá su producción a 450 millones de habitantes, principalmente del rubro de alimentos.

Por este motivo, tanto Emmanuel Macron como Giorgia Meloni consideran el acuerdo una competencia desleal para sus productores. El impulso de las negociaciones, por tanto, se deben a España y Alemania junto con Brasil.

El sector productivo en Paraguay analiza el acuerdo con cautela, aunque sus posiciones contrarias del principio se fueron aliviando porque se anticipó la posibilidad de cupos para la producción nacional y la industria, lo que implicaría grandes ventajas.

El Gobierno de Peña fue durante este proceso el más reticente a firmar el acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea por las condiciones medioambientales que molestaban al sector productivo, pero finalmente tuvo que plegarse ante las presiones tanto de Bruselas –que vio en la debilidad de Francia, principal oponente, una oportunidad– como también de Lula Da Silva, a quien el presidente sigue en su política exterior.

Complicaciones. El trabajo de autorización podría durar al menos seis meses, entre las revisiones legales y las traducciones. En el caso de Europa, la Comisión Europea presentará el acuerdo ante el Parlamento Europeo. Para su aprobación se necesita la mayoría (55% de Estados que sumen al menos el 65% de la población), y luego el Consejo debe ratificar.

En el caso del Mercosur, solo se necesita que cada Congreso lo apruebe para adherirse al acuerdo; si un país lo rechaza, no afecta la participación de los demás. Se suman a medida que se autorice.

<b>Detalles del acuerdo</b> <br/><br/><b>Aranceles.</b> Habrá una reducción de aranceles para un mercado de más de 700 millones de personas. Se eliminan aranceles para los vehículos eléctricos a lo largo de un periodo de 18 años, y se incluye un mecanismo que permite suspender por tres años y de forma extraordinaria la reducción de aranceles. <br/><br/><b>Medioambiente.</b> En el capítulo sobre Comercio y Desarrollo Sustentable se incluye que los países firmantes cooperen para la implementación de tratados internacionales de combate al cambio climático, como el Acuerdo de París. <br/><br/><b>Ajustes.</b> El Mercosur logró ajustes a su favor. Se excluyen de la liberalización las compras realizadas por el sector público de salud y preservan la posibilidad de comprar productos tecnológicos de la región para incentivar este sector.

Más contenido de esta sección
El presidente del Congreso Nacional, Bachi Núñez, sostuvo que la decisión de renunciar al Senado por parte de Hernán David Rivas, fue de motus propio y no por presión, al tiempo de afirmar que es la justicia la que ahora debe determinar si su es título falso o no. En relación a Erico Galeano se ratificó en que el martes, si no renuncia, lo expulsan.
El Congreso Nacional realizará una refacción edilicia financiada con una donación de Taiwán por casi USD 460.000 y alquiló un antiguo edificio por G. 63 millones para el traslado de funcionarios mientras duren los trabajos.
Hernán David Rivas presentó su renuncia a la Cámara de Senadores en medio del escándalo generado por las dudas sobre la validez de su título de abogado, obtenido en la Universidad Sudamericana, y luego de que la Justicia revocara su sobreseimiento y dispusiera que la causa avance a juicio oral.
Los líderes de la bancada cartista en el Senado, Natalicio Chase y Juan Carlos Nano Galaverna, reconocieron que la renuncia de Hernán Rivas aliviana la presión sobre Honor Colorado. Confían en que Erico Galeano hará lo mismo entre el lunes y martes.
El presidente del Congreso, Basilio Bachi Núñez, ratificó que ni el titular de la ANR, Horacio Cartes, ni el presidente de la República, Santiago Peña, tienen interés en candidatarse al Senado. Por otra parte, admitió que buscará continuar en el Poder Legislativo, en lo que sería su tercer periodo parlamentario.
El senador opositor Ignacio Iramain aseguró que ya existirían los votos necesarios para aprobar la pérdida de investidura de Erico Galeano y afirmó que el cartismo busca apartarlo porque el caso “le quema las manos”. También cuestionó la protección política a Hernán Rivas, cuyo caso calificó de “vergüenza nacional”.