Pasadas las 12:20 horas (15:20 GMT), al alcanzar el cuórum de 135 diputados –de los 257 de la Cámara Baja–, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, dio inicio a la sesión que se prevé dure hasta hoy y que debe analizar proyectos claves para el Ejecutivo de Javier Milei por el calibre de las reformas que propone.
La nueva versión del proyecto de ley fue recortada a 232 artículos, de los 664 que tenía originalmente, con los que el Estado pretende privatizar una decena de empresas públicas (de las 40 originales), obtener facultades extraordinarias, así como sentar las bases para una reforma laboral, la promoción del empleo registrado, modernización laboral y el sistema de jubilación actual.
Organizaciones sociales y de izquierda se movilizaron ante las puertas del Congreso argentino, mientras transcurría el debate del proyecto de la Ley Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos.
CONVOCATORIA. Con un poder de convocatoria muy inferior al del debate que tuvo lugar en febrero, cuando el proyecto de ley se tramitó por primera vez, miles de personas se concentraron en la plaza que hay frente al palacio legislativo, rodeadas de un fuerte dispositivo policial para impedir que pudieran cortar la vía pública.
Dentro del protocolo antipiquete establecido pocos días después de asumir el actual Gobierno, ninguna marcha o concentración puede interrumpir el tráfico; por ello, todos los esfuerzos de las fuerzas desplegadas se centraron en establecer un cordón que mantuviera a los manifestantes sobre la acera.
La calma fue la nota predominante en las primeras horas de concentración frente al Congreso, mientras que en el interior de la sala continuaba el debate que buscaba aprobar las reformas.