La exportación de harina y aceite de soja tuvo un pésimo comportamiento en el arranque del año. Este segmento no alcanzó las 2.600 toneladas enviadas al mercado internacional en enero, registrando caídas de casi 100%, según el Banco Central del Paraguay.
Estos resultados obedecen a la paralización de las plantas por falta de materia prima. Sin embargo, el viceministro de Industria, Francisco Ruiz Díaz, comentó que las plantas se estarán abasteciendo con los granos que empezaron a cosecharse y estima que desde febrero tendrán materia prima asegurada para usar durante todo del año.
“Vamos a tener una abundancia de materia prima, es decir, insumos para las industrias aceiteras”, expresó.
De acuerdo con los datos que facilitaron los productores a la institución, esta campaña sojera podría arrojar una oferta total de entre 8,5 y 9 millones de toneladas, de las cuales el 38% irían a las industrias.
Sobre las variaciones negativas de enero, mencionó que hay un atraso en la recolección por factores climáticos que dilataron la maduración de las plantas.
Sobre los beneficios adicionales para la importación de granos que pide la industria, Ruiz Díaz dijo que este año no se justifica, pero que igualmente está vigente la admisión temporaria libre de aranceles para la materia prima con fines de molienda.
Los descuentos que vencieron en diciembre tienen que ver con tasas portuarias y del Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas.
La Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales, por su parte, considera que las aceiteras necesitan más que un buen año agrícola para recuperarse y alcanzar su potencial. Se refiere a que las plantas paraguayas no tienen condiciones de competir por la soja con las fábricas de otros países.