Por Rebeca González Garcete
rebecagonzalezg@gmail.com
Una pareja frente a frente en un restaurante: "¿Qué tal si decimos qué queremos de postre a las 3? Uno... dos... tres... Crème brûlée”, dice él. Pero ella pide algo que no está en el menú: el divorcio. Una vez destapada la olla de la crisis, entramos al mundo de los personajes de este filme, donde todos están a la búsqueda de ese loco y estúpido amor.
Él es Cal (Steve Carell), quien queda destrozado ante la ruptura de su matrimonio y ella es Emily (Julianne Moore). Sin saber cómo lidiar con eso, el hombre se interna en bares donde conoce a Jacob (Ryan Gosling), un donjuán, que decide darle una mano para “recuperar su masculinidad perdida”.
A partir de ahí, recorremos con una sonrisa ese camino aleccionador, descubriendo, a la vez, la galería de personajes que están alrededor y sus problemáticas (que incluyen al adolescente hijo enamorado de la niñera y esta, a su vez, enamorada de alguien mayor). Si bien no nos adentramos en cada uno, tampoco es pobre la pincelada y simpatizamos con ellos.
Aunque el guion de Dan Fogelman sigue un esquema convencional, contiene sorpresas (especialmente una al final) que mantienen la hilaridad fresca.
Influyen, asimismo, los diálogos llenos de ironía y, a veces, de candidez. Por supuesto, los intérpretes hacen todo más creíble. Gosling demuestra su versatilidad con un papel que saca a relucir su hasta ahora escondida chispa para la comedia. Y quien siempre deslumbra es la espectacular Marisa Tomei, como la primera mujer que cae bajo el hechizo del “renovado” Cal.
En general, se disfruta del mensaje esperanzador del filme frente a la pregunta de si existe el único amor, esa alma gemela que debe haber para cada uno.
FICHA TÉCNICA
Loco y estúpido amor
Crazy stupid love, EE. UU., 2011.
Calificación: * * * 1/2 (Buena a Muy Buena).
Dirección: Glenn Ficarra y John Requa .
Guion: Dan Fogelman.
Reparto: Ryan Gosling, Marisa Tomei, Emma Stone, Steve Carell. John Carroll Lynch, Julianne Moore, Kevin Bacon.
Fotografía: Andrew Dunn.
Música: Christophe Beck y Nick Urata.
Edición: Lee Haxall.
Duración: 116 minutos.
Apta para mayores de 13 años.
Así la vimos
Loco y estúpido amor