El pueblo olimpista está de fiesta y con ansias aguarda que lleguen las 20:50, hora en que arrancará la ilusión del Decano de obtener su cuarta Copa Libertadores. Más de 30 mil almas estarán alentando a sus jugadores en el estadio Defensores del Chaco y otros miles desde cada rincón del país.
El rival será el Atlético Mineiro del Brasil, que viene de eliminar a Newell’s de Argentina por la tanda de penales. El conjunto brasileño busca conquistar su primera Libertadores.
Sin embargo, la hinchada franjeada solo piensa en su equipo y desde hace días vienen preparando el recibimiento, el que según catalogan, será el mejor en la historia del certamen continental.
Las horas pasan y cada vez falta menos para que inicie el partido de ida en pos de la gloria y los fanáticos ya comienzan a palpitar. En el centro de Asunción se observa mucho movimiento y varios comerciantes ya están apostados en diversos lugares para ofrecer todo tipo de productos relacionados al Olimpia.
Algunos optan por pasear por las calles céntricas con el “Rey de Copas” en un automóvil descapotable, mientras los hinchas brasileños recorren tranquilamente el microcentro.
Está todo listo y organizado, la adrenalina aumenta minuto a minuto y solo se espera el pitazo inicial, para que el equipo de Ever Hugo Almeida afronte su séptima final copera, 11 años después.