El carismático Marquito de Brix representó a Paraguay en varios eventos artísticos a nivel nacional e internacional, coviertiéndose en un verdadero embajador de nuestra cultura.
Fanático del club Olimpia, nació en 1963, y en sus inicios, de la mano de su padre César, realizó sus primeros pasos por programas radiales, televisivos y con participación en comedias musicales.
En 1983 se ubicó en el cuarto lugar del Festival OTI de la Canción, realizado en Washington, Estados Unidos, representando a nuestro país.
Se convirtió en una de las voces más solicitadas para participar en festivales y gracias al gran carisma que lo caracterizaba también asistía frecuentemente a los programas de televisión.
Su partida significó un gran vacío para el arte paraguayo.