El claqueteo de las máquinas de escribir, el rin-rin de los teléfonos a tubo junto al penetrante olor a tinta y las entonces ingobernables columnas de humo de los cigarrillos dominaban la atmósfera de la Redacción del Diario Última Hora durante sus primeras décadas de vida.
Las cuartillas se acumulaban en los escritorios de cada periodista que a contrarreloj se sentaba a redactar su crónica del día. Los linotipos recibían los moldes de letras que los operarios armaban como rompecabezas y se impregnaban a la plancha de la rotativa para dar vida al diario que, otrora, se imprimía en su clásica edición vespertina.
De ahí el nombre de Última Hora, cuyo grito “timoreeee” los canillitas inmortalizaron en las calles de Asunción cuando caía la tarde.
Un par de décadas después, la fisonomía de la Redacción se reconfiguró con la llegada de las computadoras. El “tac-tacataca-tac-tacatac, clap-ding/ zwaaaap” de las antiguas máquinas fue reemplazado por los susurros que emitían los teclados de los ordenadores.
Hoy son fotografías que se quedaron impregnadas en la memoria de quienes –desde las postrimerías de la dictadura militar– fueron protagonistas de encumbrar el nombre de ÚH como pilar de la defensa de la libertad de expresión y la democracia en Paraguay.
En efecto, en estos 52 años de historia las páginas del Diario ÚH –con el respaldo de la empresa Editorial El País SA– siempre estuvieron marcadas por un sentido de ética, respeto, pluralidad y ecuanimidad, procurando ser un contrapunto de los poderes fácticos y los gobiernos de turno.
“Entré al diario en el año 79, cuando tenía 18 años de edad, y justo fue el año en que se cerró por 30 días por orden del ministro del Interior, Sabino Augusto Montanaro. Para mí fue, primero, una situación de entender bien la realidad en que se desarrollaba el periodismo en Paraguay. Pero, al mismo tiempo, de admirar lo que se podía hacer dentro de las condiciones que daba la dictadura; de hacer periodismo aprovechando los pocos espacios que se podían abrir en medio de la censura y empujando esos espacios para ir abriendo un proceso para que la ciudadanía participe en la lucha contra la dictadura”, comparte el periodista Andrés Colmán Gutiérrez, quien estuvo 42 años en ÚH.
Miguel Ángel Riera, director general de Editorial El País, remarca que el Diario Última Hora “es una marca registrada de prestigio y credibilidad” en el país y, en sus palabras, esa es una realidad siempre digna de ser celebrada y valorada.
“Buscar la verdad, el equilibrio informativo, en defensa de valores, como la democracia, la libre expresión, la vida y la familia, siguen siendo pilares fundamentales de nuestro trabajo y compromiso diario”, expresa.
“En esta fecha vale extender también nuestro agradecimiento a los miles de lectores que nos acompañan día a día, en Paraguay y el mundo, así como a las empresas e instituciones que confían en nuestra marca. Última Hora también tiene el mérito de haber sabido interpretar el deseo de los clientes y auspiciantes de nuestro medio, quienes buscaban contar con nuevas propuestas y experiencias acordes a las exigencias del mercado. Es así que Última Hora ofrece hoy a sus clientes y lectores novedosas propuestas como eventos especiales, Brand Voice, experiencias inéditas en redes sociales, entre otras tantas iniciativas que forman parte en su conjunto de un valioso ecosistema que enriquece y fortalece la publicidad impresa”, completa.
Hace 19 años que ÚH cuenta con su versión digital, siendo uno de los actores claves del periodismo paraguayo. El portal ofrece información actualizada, así como pódcast y cápsulas audiovisuales sobre temas de actualidad. Además, incluye newsletters que recorren las noticias de la semana, actividades para disfrutar y el deporte con un abordaje cultural y social.
En todo este tiempo fue clave el diario porque cuando nace Teletón había un desconocimiento total de los derechos de las personas con discapacidad. Víctor Ibarrola, director de Teletón.
Sus páginas abren espacio a historias que inspiran solidaridad, promueven empatía y sensibilizan sobre la urgencia de actuar: Especialmente hacia la niñez. Melanie Reckziegel, directora de Dequení.
Susana Oviedo
“Es el único medio de prensa con un Código de Ética”
“El Diario Última Hora se ha caracterizado siempre por su compromiso de denunciar los abusos del poder; identificar mecanismos de corrupción pública y privada; promover y defender los derechos humanos, el cumplimiento de las leyes, los principios y valores democráticos. A lo largo de su historia ha buscado apegarse a un pluralismo informativo buscando las distintas voces sobre un tema y se ha posicionado a favor de los reclamos ciudadanos”, suscribe la periodista Susana Oviedo, quien integró durante 36 años la Redacción de ÚH.
“Su plantel periodístico se ajustó a los estándares del buen periodismo que indefectiblemente pasa por un desempeño ético y respetuoso de las normas. De hecho, es el único medio de prensa con un Código de Ética, discutido y aprobado por los miembros de la Redacción. Una característica en la que el Diario ha puesto énfasis en los últimos años es en el periodismo interpretativo o explicativo para responder a una demanda de los usuarios de medios que precisan que se le contextualicen y expliquen los temas de su interés en medio de la sobreinformación que caracteriza a esta época. Al cumplir 52 años, Última Hora se encuentra innovando y adaptándose a las exigencias del nuevo ecosistema de comunicación con un plantel de profesionales jóvenes que interactúan con colegas más experimentados para hallar los mejores enfoques y determinar la agenda diaria y semanal, oportuna y clara”.
Andrés Colmán Gutiérrez
“Se volvió referente de una ciudadanía más progresista”
“Luego de la caída de la dictadura, fue un tiempo de aprovechar mucho más ese espacio de libertad, y Última Hora se volvió referente de una ciudadanía más progresista, más ligada al mundo social, campesino e indígena. Y también dio espacio a una inteligencia paraguaya; sobre todo en ese momento de la mano de nuestro vicedirector, Juan Andrés Cardozo, que invitó a los grandes pensadores a escribir en el diario. La contratapa, donde siempre había noticias de deportes, se sustituyó por artículos de Milda Rivarola, José Carlos Rodríguez, Line Bareiro, varios pensadores. Y se convirtió en una especie de Le Monde Diplomatique en versión paraguaya, tanto en el Correo Semanal como en la contratapa”, repasa Andrés Colmán Guitérrez, quien pasó 42 años de su vida profesional en ÚH.
“El diario pudo encarnar una sociedad que buscaba el cambio que era probablemente una minoría frente a mucha gente que todavía se sentía nostálgica de la dictadura. Creo que la esencia del diario se mantiene, si bien tuvo que adaptarse a lo que es la era digital y lo que el público pide, un contenido mucho más diverso y más amplio; sobre todo en esta competencia de retener o de conquistar lectores. La versión impresa, si bien redujo probablemente su alcance, ganó muchísimo en la versión digital. Y ÚH es una referencia clave para quienes consultan lo que está pasando en Paraguay desde cualquier parte del mundo”.
Estela Ruiz Díaz
“Se ha parapetado en defensa de los valores democráticos”
“Desde su fundación, el Diario Última Hora se ha parapetado en la defensa de los principios y valores democráticos, desde la pluralidad de voces, la lucha contra el autoritarismo, la corrupción, siempre con una profunda mirada social. Como contrapoder”, comparte la periodista Estela Ruiz Díaz, ex secretaria de Redacción de ÚH y actual colaboradora de la sección Política.
“El periodismo, ayer y hoy, debe ser el ‘perro guardián de la democracia’. Y eso es levantar el velo para mostrar lo que el poder quiere ocultar. Como ya lo dijo George Orwell: ‘Periodismo es publicar lo que alguien no quiere que publiques’. Hoy vivimos tiempos turbulentos, oscuros, de retrocesos, de ataque frontal a la democracia desde los mismos centros de poder. Por eso, más que nunca el periodismo debe recordar sus raíces y consolidar su rol en la defensa de la democracia, hoy amenazados por la desinformación y el auge de la ultraderecha, las desigualdades económicas y la consolidación del crimen organizado y sus nexos con la política. Son tiempos muy difíciles que requieren convicciones y recursos para combatirlos. Además, con la irrupción de internet y las diferentes formas de expresión digital que generan excesos de noticias y demasiada desinformación (fake news), nunca antes una sociedad tan informada estuvo tan desinformada, producto del exceso informativo sin análisis y la contaminación de los hechos, productos de campañas orquestadas”.
Gallo de Oro
Creado en 1977, para celebrar el primer aniversario de la segunda etapa del diario Última Hora, el Gallo de Oro premia la creatividad gráfica de las agencias de publicidad nacionales. La creación del trofeo fue encomendada al escultor Hugo Pistilli, bautizado como “el poeta del metal” por José-Luis Appleyard y lo realizó hasta 2005. A partir de 2006 fue elaborado por Juan Pablo Pistilli para continuar con el legado de su padre. Este premio es uno de los más importantes del ramo en el país por su prestigio, trayectoria y credibilidad, pues se entrega anualmente, en forma ininterrumpida.