Pese al “monitoreo permanente” que se realiza en la zona de la terminal y el centro capitalino, a los del Instituto Paraguayo del Indígena (Indi) les pasa por alto y no les consta el estado deplorable de estos jóvenes indígenas que se encuentran en la calle, consumidos por el chespi.
A raíz de una serie de reportajes, publicados por ÚH a inicios de año, la Secretaría Nacional de la Niñez y la Adolescencia (SNNA) realizó numerosas intervenciones derivando a varios niños a sus comunidades o al Centro Nacional de Control de Adicciones (CNCA).
Desde la SNNA indican que pusieron al corriente al Indi sobre el estado de los jóvenes nativos que se encuentran en el microcentro para que se ocupen de trasladarlos a sus comunidades, o bien, al CNCA para su desintoxicación.
Pero el ente rector de los asuntos indígenas ni siquiera se dio por enterado de lo que pasa ante los ojos de la ciudadanía. “En esta dirección no recibí esos informes. Si se ha derivado a otra dirección, podría ser, pero en particular no tengo conocimiento del informe de la Secretaría”, dijo Lina Franco, directora de Etnodesarrollo del Indi.
Ella “daba por sentado” que la SNNA ya había reubicado a los niños y adolescentes.
“Con la Secretaría articulamos acciones porque ellos tienen educadores de calle que pasan por ahí y me habían dicho que hicieron el abordaje. Por eso me llama la atención que sea la misma población que está en calle. Ya dábamos por resuelta esa situación”, manifestó.
Franco admite que ellos todavía no han derivado a ningún adulto adicto al CNCA. “El centro de adicciones muchas veces no tiene lugar, están siempre ocupados”, refirió y se comprometió a reactivar las gestiones para ver la forma de internar a esos jóvenes nativos en dicho centro asistencial.
La cifra
400 niños y jóvenes están en situación de calle y consumo tanto en Asunción, Central y Ciudad del Este, según la SNNA.
5 jóvenes indígenas, aproximadamente, fuman chespi todos los días, a plena luz del día y en pleno centro capitalino.
Adicciones tiene espacio para dos
De las 15 camas en la Unidad de Adultos del CNCA, solo 10 están disponibles hoy. Hasta ayer había ocho internos, por lo que tienen espacio para otros dos pacientes para su desintoxicación. El Lic. Blas Velázquez, encargado de dicha unidad, indicó que los jóvenes que estén convulsionando por abstinencia en la vía pública primero deben ser estabilizados en el Hospital de Clínicas o en el Neurosiquiátrico.