17 de octubre
Lunes
Mayormente despejado
10°
24°
Martes
Despejado
12°
27°
Miércoles
Despejado
18°
30°
Jueves
Parcialmente nublado
22°
34°
Avatar
Avatar
Bienvenido,
Cerrar Cerrar
Cerrar
Login/Registración
Búsqueda
Cerrar
domingo 24 de septiembre de 2017, 01:00

Hidroeléctricas y deforestación, según expertos, amenazan al Gran Pantanal

Karina Godoy

La red de humedales más grande del mundo, el Gran Pantanal, cubre Brasil, Bolivia y Paraguay. Según los expertos, cualquier alteración significa un impacto para toda la región, ya que es una reserva transfronteriza. El proyecto de las pequeñas hidroeléctricas brasileñas y la deforestación a nivel local son las principales amenazas.

Solo el 45% de la meseta de la cuenca del Alto Paraguay está protegida. Además, hay un déficit de reserva legal de aproximadamente 392.000 hectáreas. El coste para la recuperación de este déficit ambiental es de más de USD 1 billón. Estos datos se revelan en el estudio Cuenca del Alto Paraguay-Uso y ocupación del suelo, impulsado por WWF-Brasil, la Universidad Católica Don Bosco (UCDB) y la Fundación Tuiuiú.

Esta área húmeda, considerada la mayor del planeta, tiene una extensión de 170.500,92 mil km². Se estima que en el lugar existen al menos 4.700 especies identificadas de animales y plantas.

HIDROELÉCTRICAS. Son más de 140 pequeñas centrales de hidroeléctricas, planificadas en la cuenca del Alto Paraguay por el lado brasileño, aportó Julio César Sampaio, coordinador del programa Cerrado Pantanal WWF de dicho país vecino. Señaló que estas obras tendrían impacto en los aspectos relacionados con la disminución del flujo de agua en la cuenca, afectando la dinámica hídrica de la planicie de la unidad.

Embed


“Los más de 2.600 km de longitud del río Paraguay están siendo poco a poco estrangulados por barras para diversos fines, pero especialmente hidroeléctricas que se instalan en sus afluentes. Ya son más de 40 construidas y más de 101 proyectadas. Estos emprendimientos cambian el flujo y la calidad del agua y, principalmente, crean conflictos”. Añadió que hoy suman aproximadamente 20 cursos de agua interrumpidos por hidroeléctricas. Si todas las 101 que están planificadas se instalan, más de 45 afluentes del río Paraguay tendrán su flujo alterado, impactando directamente la vida en el Pantanal, explicó el experto brasileño.

Subrayó que se encuentran discutiendo el tema con el Gobierno de Brasil, a través de la Agencia Nacional de Aguas (ANA), que está desarrollando un plan de gestión de toda la cuenca del Alto Paraguay. El objetivo es que sea un documento orientativo y establezca límites para las diferentes actividades que se quieran implementar en la zona.

DEFORESTACIÓN. A diario, en el Chaco paraguayo desaparecen un promedio de 162 hectáreas de bosques, de acuerdo al último informe de la organización Guyra Paraguay, hasta el mes de mayo.

Casi la totalidad del cambio de uso de suelo es para la expansión ganadera. Desde hace aproximadamente cinco años, en la ecorregión del cerrado también se están realizando plantaciones experimentales de soja, describió Edder Ortiz, de dicha oenegé.

La deforestación no es solamente perder árboles. Significa la desaparición de todo un servicio ecosistémico que regula el sistema hidrológico, purifica y mantiene los nutrientes, explicó la especialista en recursos hídricos Carmen Álvarez.

“Al perder cobertura vegetal, hay disminución de retención del agua por parte de las raíces. Al no haber árboles se infiltra más rápido el agua, en una parte y en otra se escurre. Entonces también hay erosión, que no solo lava la tierra, sino que se pierden nutrientes y hay mayor sedimentación”, aclaró Álvarez.

Hidrovía. Desde el Ministerio de Obras Públicas señalaron que el proyecto Hidrovía Para- guay-Paraná implica solamente la realización de un plan de manejo para saber qué aspec- tos se pueden intervenir en la zona y qué factores no convie- nen alterar, en el marco de me- jorar la navegabilidad del río.

El trabajo estaría a cargo del Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos. La inversión para Paraguay sería de USD 16.500.000, aproximadamente. Actualmente, falta la aprobación del Senado. Cerca del 78% de las exportaciones del país se realizan vía fluvial, según el MOPC. Al año un promedio de 25 millones de toneladas pasan por dicha travesía.

Al respecto del proyecto, Cristina Morales, de WWF Paraguay, refirió que están trabajando en conjunto con otras organizaciones ambientales, como el Instituto de Derecho y Economía Ambiental (IDEA) y Guyra para pedir que, a la par de la elaboración del plan de manejo, también haya un estudio de impacto ambiental estratégico, a fin de asegurar todo el ecosistema del sitio.

Aconsejó que es necesario crear audiencias públicas para que la sociedad conozca todos los trabajos que se desarrollan en la red de humedales más grande del planeta y que Paraguay goza de tenerlo una parte en su territorio.

APARECEN EN ESTA NOTA