19 de agosto
Sábado
Poco nublado con tormentas
13°
28°
Domingo
Parcialmente nublado
22°
Lunes
Despejado
11°
23°
Martes
Despejado
17°
27°
Avatar
Avatar
Bienvenido,
Cerrar Cerrar
Cerrar
Login/Registración
Búsqueda
Cerrar
Nacional
viernes 21 de julio de 2017, 09:40

Diputada dice que dirigente asesinado llevaba a un enfermo

La vicepresidenta de la Cámara de Diputados, Ramona Mendoza, explicó que la camioneta perteneciente a la Cámara de Diputados, en la que se trasladaba el político liberal Carlos Sosa Farías al momento de su asesinato, fue utilizada para un servicio social de emergencia.

"Ante la solicitud de llevar con urgencia a una persona enferma, de la ciudad de Loreto a la ciudad de Concepción, he autorizado que el señor Carlos Sosa Farías realice dicho servicio", señaló la legisladora a través de un comunicado.

La diputada Ramona Mendoza reconoció que el rodado en cuestión se encuentra bajo su responsabilidad, tal como consta en la planilla de movimiento de bienes de la institución legislativa, de acuerdo con un informe de prensa de la misma Cámara de Diputados.

Mendoza aclaró que ella se encontraba camino a la capital y que solo ante la urgencia que ponía en riesgo la salud de un habitante de Concepción decidió acceder a que una persona no vinculada al recinto parlamentario conduzca el vehículo estatal.

La legisladora lamentó la muerte del que fuera candidato a concejal departamental por el sector llanista del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), así como la violencia que se registra en el primer departamento del país.

La Cámara Baja cuenta con 37 vehículos en su parque automotor, algunos están en desuso, pero la mayoría está destinada al uso particular de los legisladores.

Esto se evidenció tras el asesinato, a principio de semana, del candidato concejal liberal Carlos Sosa en Concepción. Asimismo, el domingo se produjo el vuelco de otro vehículo oficial de Diputados, conducido por el diputado Víctor Ríos, también del PLRA.

La prioridad para el uso del parque automotor recae sobre los miembros de la mesa directiva y los líderes de bancadas, pero se nota un descontrol. Los legisladores dejan los vehículos a cargo de sus allegados y muchos de ellos, a su vez, hacen un uso particular de estos bienes públicos.