La víctima fue una mujer que trabaja como cocinera en un conocido local gastronómico. La misma denunció ante la Policía que, mientras retornaba a su vivienda a bordo de su vehículo, dos jóvenes descendieron de un automóvil y con un arma la obligaron a entregar sus pertenencias.
De acuerdo con el reporte policial, la mujer entregó G. 900.000 que tenía en su poder, además de su teléfono celular, su cartera y los uniformes de trabajo que utilizaba.
Posterior a la denuncia, la Policía logró dar con el vehículo identificado por la denunciante, el cual se encontraba en el estacionamiento de una conocida discoteca ubicada en San Lorenzo, donde logró aprehender a los supuestos autores del hecho.
La Policía presume que los jóvenes utilizaron el dinero de la víctima para gastarlo en el lugar.
Los supuestos asaltantes quedaron a disposición del Ministerio Público.