La magistrada fue confirmada este martes para seguir llevando el caso Curuguaty. La Cámara de Apelaciones argumentó que la recusación no corresponde porque la jueza está actuando conforme a derecho y no se observa una parcialidad manifiesta hacia el Ministerio Público.
La jueza Janine Ríos viene llevando adelante la dilatada audiencia preliminar para los campesinos procesados por la masacre de Curuguaty en junio pasado, y debe decidir si eleva el caso a juicio oral y público.
Sin embargo, la audiencia se debió interrumpir porque los abogados defensores, Guillermo Ferreiro y Vicente Morales, presentaron una recusación contra la magistrada.
Los defensores consideraron inadmisible que la jueza, Yanine Ríos, admitiera pruebas no mencionadas en el acta de acusación, que fueron presentados el miércoles pasado por el fiscal, Jalil Rachid.
Rachid debía levantar el sello a tres cajas con pruebas y exhibirlas, pero finalmente presentó ocho cajas, lo que el defensor Vicente Morales consideró “aberrante”.
La propia jueza se defendió ese día diciendo que siempre actuó “dentro del margen de la ley”. Según Ríos, fueron tres cajas con pruebas las que entraron al Palacio de Justicia y que se repartieron en nueve “para una mejor organización”.
“Ahí no se introdujeron pruebas porque toditas (las cajas) estaban perfectamente lacradas”, aseguró la magistrada.