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lunes 27 de marzo de 2017, 22:00

Concentración priva de tierras a 300.000 familias campesinas

La concentración en la tenencia de las tierras en Paraguay, donde el 90 % de las tierras están en manos de menos del 5 % de los propietarios, según la ONG Oxfam, priva a más de 300.000 familias campesinas del acceso a fincas de cultivo, dijo este lunes el economista Luis Rojas, de la organización Base IS.
EFE

A dos días de celebrarse en Asunción la XXIV Marcha del Campesinado Pobre, Rojas explicó que Paraguay es el país de América con mayor desigualdad en la tenencia de tierras, con un sistema de distribución basado en latifundios y un escaso apoyo estatal a los pequeños productores rurales, cuyas fincas ocupan apenas el 4,3 % de la superficie agropecuaria total.

Según Rojas, coautor del informe "Yvy jára. Los dueños de la tierra en Paraguay", publicado por Oxfam, esta concentración deja sin tierras a unas 300.000 familias y se remonta a los años posteriores a la guerra de la Triple Alianza (1864-1870), que enfrentó al país con Argentina, Brasil y Uruguay, y dejó diezmada a la población paraguaya.

Los vencedores impusieron a Paraguay elevadas deudas y, para sufragarlas, el Estado paraguayo entregó latifundios a empresarios extranjeros, con lo que 32 compañías se hicieron con el control de casi el 40 % del territorio del país, y se dedicaron a la exportación de yerba mate, madera y tanino, según el informe de Rojas.

La concentración de tierras se acrecentó con la dictadura de Alfredo Stroessner (1954-1989), durante la cual las instituciones encargadas de la reforma agraria regalaron tierras a militares, políticos y empresarios ligados al dictador, añade el informe.

Es lo que se conoce en Paraguay como "tierras mal habidas", de origen ilícito, que totalizan en el país un total de 7,8 millones de hectáreas, una superficie superior a la de Panamá, según el informe.

"El Estado ha hecho muy poco para recuperar las casi ocho millones de hectáreas de tierras mal habidas durante medio siglo. La Procuradoría General de la República ha iniciado 30 demandas de recuperación de estas tierras, y la Justicia ha emitido un total de diez sentencias, todas favorables a los terratenientes", dijo Rojas.

Explicó además que la concentración de tierras se sustenta en la actualidad por el rol que Paraguay juega a nivel internacional como productor de materias primas, como el aceite, la soja o la madera, para exportar a los países industrializados.

El avance de los cultivos de soja y las explotaciones ganaderas presiona para expulsar a los campesinos e indígenas de sus comunidades, y les fuerza a migrar a las ciudades, donde tampoco se generan empleos, y viven en situación de "pobreza y extrema precariedad", añadió.

Además, la transformación del terreno en pasturas para ganado y cultivos mecanizados provoca una "deforestación masiva", y el uso de pesticidas contamina el agua y deteriora la salud de las poblaciones rurales y la calidad de los alimentos, según Rojas.

El economista agregó que Paraguay necesita acometer una reforma agraria que ponga fin a la extrema concentración de tierras, a través de mayores impuestos inmobiliarios a la compraventa de tierras, la expropiación a los grandes latifundistas, y la recuperación de tierras mal habidas para entregarlas a pequeños productores.

Además, precisa fortalecer la agricultura familiar campesina, asegurando infraestructuras, créditos y asistencia técnica para producir alimentos, y caminos, precios y mercados para poder comercializarlos.

Paraguay es el cuarto país exportador de soja del mundo, y el informe estima que los cultivos para exportación, como soja, maíz, trigo, arroz y caña de azúcar ocuparon entre 2012 y 2013 el 92 % de las tierras cultivables, mientras que apenas 8 % de la tierra se destinó a cultivar alimentos para consumo interno.

Campesinos de todo Paraguay se concentrarán el miércoles en Asunción en la XXIV Marcha del Campesinado Pobre, cuyo principal reclamo es una reforma agraria que asegure una justa distribución de la tierra.

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