Por Robert Figueredo
CORONEL OVIEDO
Ubicada a 1.000 metros del kilómetro 152 de la ruta 7 Doctor Gaspar Rodríguez de Francia, este maravilloso espacio ofrece alternativas de turismo donde el equilibrio de la naturaleza enseña al visitante las bondades del manejo sustentable de los recursos.
Todo comenzó hace 10 años cuando los hermanos Fernández Figueredo se unieron proyectando una producción sustentable capaz de generar ingresos que permitieran el desarrollo rural. Dieron impulso al cultivo de rubros de sustento bajo la práctica de conservación de suelo, complementaron la actividad con la piscicultura aprovechando las condiciones del terreno, a más de la cría intensiva de cabras y comercializando la leche y el queso en la región.
Las permanentes visitas de amigos para disfrutar las bondades del lugar condujeron a los dueños a la apertura oficial de la granja al público en general. Desde el año 2010 el predio de unas 50 hectáreas aproximadamente pasó a constituirse en centro de recreación y educación. Con el paso de los años fueron sumándose infraestructuras para brindar mayor comodidad a los visitantes, que hoy en día provienen de diferentes lugares del país.
La licenciada Rosa Fernández, una de las propietarias, resaltó que en el lugar se ofrece espacio ecológico-orgánico. “El oxígeno que respiramos es sin contaminación debido a que estamos rodeados de bosques y fuera de las zonas de grandes cultivos donde se utilizan agroquímicos, además el alimento que se consume en la granja es orgánico, producido en nuestra chacra”, señaló.
Yvambopi cuenta con varios estanques de agua donde el turista puede practicar la pesca. Asimismo, se encuentran a disposición peces de variadas especies. Un arroyo natural con agua cristalina en medio de una tupida vegetación surca gran parte de la propiedad donde existen canchas de fútbol y vóley. Participar del ordeñe de cabras es todo un desafío, sobre todo a niños interesados en descubrir la naturaleza.
Los fines de semana la granja ofrece servicio de restaurante con deliciosos platos a base de pescado y ensaladas de hortalizas de producción propia. Se puede elegir entre el enorme quincho o sombras de frondosos árboles para ubicar las mesas familiares. En los últimos meses comenzó la prestación de hospedaje con modernos dormitorios.
ZOOLóGICO PROPIO. Uno de los orgullos de Yvambopi es el sector de animales silvestres, con una amplia variedad de ejemplares ubicados en jaulas especiales acordes a las exigencias de la Secretaría del Ambiente (Seam).
En el recorrido se puede observar a pumas, carpinchos, tajy kati, kure’i, tapir, ñandu guasu, comadrejas, koatî, monos carayá, tortugas, patos silvestres, tucanes, loros, kara kara y cuervos. “Todas las especies tenemos en pareja en proceso reproductivo. La mayoría de los ejemplares recibimos de donación de personas que pudieron capturarlos, sobre todo en la región del Chaco”, explicó Rosa Fernández, agregando que se constituyen en depositarios con permiso de la Seam. Adelantó que están completando los requisitos exigidos para promover a la categoría de minizoológico el espacio de gran interés de los visitantes.