18 feb. 2026

Yacyretá ya no puede esperar

Por Miguel Benítez – TW: @maikbenz

Por Miguel Benítez  – miguel-benitez@uhora.com.py

Por Miguel Benítez – miguel-benitez@uhora.com.py

El próximo 27 de marzo se cumplen 41 años de la entrada en vigencia del Tratado de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY). Un documento cuyo Anexo C (que fija las bases financieras) debía haber empezado a revisarse el año pasado, es decir a los 40 años, según establece el numeral IX del propio anexo. Sin embargo, doce meses después, las autoridades paraguayas y argentinas aún no se han puesto a debatir las cuestiones financieras de Yacyretá, que son las más urgentes.

Las comisiones negociadoras prefirieron modificar el Anexo A para establecer la cogestión paritaria, fijando dos direcciones ejecutivas con igualdad de atribuciones. Vale reconocer, es un ideal noble, un objetivo racional el querer que el lado paraguayo (Margen Derecha) de la entidad pueda manejarse con autonomía. No obstante, hay dos puntos que cuestionar en este sentido.

Para empezar, el Anexo A, en su artículo 15, ya fija la alternancia en la Dirección Ejecutiva. Es decir, si Paraguay se hacía respetar en la Binacional y sus gobernantes eran más patriotas (como afirman ser en cada campaña electoral), el director paraguayo debía llevar las riendas de la hidroeléctrica cada cinco años. Pero en cuatro décadas el director siempre fue rioplatense ¿A qué se debió esto? ¿Prepotencia argentina o autosometimiento paraguayo?

El segundo punto. Si Argentina maneja la mayoría de los recursos financieros (de hecho casi todos), como lo hace actualmente por comprar más energía de la EBY, ¿qué nos da la garantía de que el director ejecutivo paraguayo pueda disponer libremente de sus propios y cada vez menos recursos (originados en Paraguay) para administrar la entidad e impulsar proyectos en nuestro lado? Si en 40 años, los argentinos no fueron capaces de cumplir un documento, ¿qué nos hace pensar que ahora lo harán? Teniendo en cuenta que su crisis energética va en aumento.

Aquí lo que se tiene que negociar es el Anexo C, siempre debió haber sido el Anexo C. Se necesita resolver de una vez por todas la problemática de la doble tarifa, que es la que realmente estanca todo y que desde hace años nos tiene en un mediático dilema sobre la deuda de Yacyretá con el Tesoro argentino. Los 18.000 (con intereses) o 6.000 (sin intereses) millones de dólares. La aplicación de la Nota Reversal de 1992, que defienden los argentinos, o el cumplimiento irrestricto del Anexo C, que promulgan los paraguayos.

Nuestras autoridades no pueden seguir aguardando la buena voluntad o “buena fe” del país vecino para negociar sobre una institución que le pertenece al Paraguay tanto como le pertenece a Argentina. Sin el 80% del territorio inundado, que aportó nuestra nación, jamás hubiese existido la EBY. Está bien, Argentina puso el dinero para construir la central, pero también fue el país que más energía llevó en 20 años de operación (el 94% de la producción).

Por ende, Yacyretá ya no puede esperar. Al menos, Paraguay ya esperó demasiado.